Otro día comienza lentamente.
¿Que puedo hacer para yo comprender,
lo que un hombre recto debe aprender?
lo que puede y no pasar por su mente.
A mi lado lampara incandescente
y en mi mente lo que no puede ser,
a donde no puedo pertenecer;
quiero correr desesperadamente.
No puedo explicar este sentimiento
que llevo dentro del corazón,
contrito, de amor y pasión sediento.
No es suficiente la propia razón,
menos aún cualquier conocimiento
vano de la vida o de su abstracción.