Herida de hacha
Poeta recién llegado
Sindrome del Arlequín
- Damas y caballeros!
Pedimos su atención
Pronto daremos comienzo
A nuestra gran función-
Se oía el bullicio del público
Sin embargo la voz que resonó
De aquel señor gordo y bigotón
Causo un silencio escénico
En el centro de la arena
Se hallaba solo el señor
Su traje encantaba a cualquiera
Y decía con enorme entonación:
- Asómbrense señores!
Con su increíble fortaleza
Rompe cual si fueran flores
Todo lo que se le atraviesa-
Las luces desaparecieron
El murmullo de nuevo se oyó
Y después no creyeron
Con lo que su vista se encontró
El hombre más grande que nunca
En toda su vida han de conocer
Ni si quiera pudieron ver su cabeza
Y en efecto lo que viera podía romper
- Ya vieron al hombre más fuerte
Aprecien ahora ante ustedes
Al hombre con mayor suerte-
Sólo una llama pudieron ver
Pero después se empezó a extender
Hasta que el hombre en llamas quedó
Y con su boca después las apagó
Y así continuo la función
Tan increíble como el señor prometió
De cada persona vieron su actuación
De cada criatura que nadie creyó
Pero lo que más sorprendió
Fue el acto final
Una criatura que nunca sonrió
Que tenía una presencia fantasmal
- Y si aun nada les impresiona
Les presentó algo que jamás creerán
Un ser que del mundo se burla
Pues el mundo mismo lo nunca lo olvidará
De traje a rombos rojo y negro
Y con una sonrisa espectral en la cara
Que mascara tan grotesca porta
Y ese traje es tan feo
Sin parar de sonreír
Le dio a su acto un gran fin
Nadie paraba de reír
Aclamando el publico por el
Querían ver quién era el joven, aquel
De baja estatura y traje sobrenatural
Pues a la vista era muy real
Pero que horror!! Se llevaron todos
Al descubrir que sólo era un niño
Un pobre chico desnudo??
Si, pobre criatura, está sola en el mundo
Y aquella mascara que portaba
No era más que su horrible cara