Ballantines
Poeta recién llegado
El hombre sin oídos solo manteniendo su posición en la puerta para poder escuchar los secretos que tú nunca pronunciaras y el ciego colgado en la ventana para admirar tu belleza.
En este mundo donde el veneno es legal y la ambrosia es artificial, a este mundo pertenecemos. Recuerdo la primera vez que entable una conversación contigo fingíamos envolvernos en los grupos, en las charlas sobre chicos y padres controladores, en la fuga de la infancia mediante la botella y el fuego, que oscureció la habitación, a tu lado perdí mi infancia, mi ingenuidad, mi visión, mi ideología, mi clase social, mi religión, solo fui un hombre más desnudo ante tus ojos sin pupilas y caí, caí y seguí cayendo hasta aterrizar y volverme un mar que ahogaba el primer recuerdo... tu primer recuerdo.
Me dolió, me dolió verte, te apoderaste de mis sentidos mientras mi cerebro aun decodificaba la información, mientras mi energía mecánica se transformaba en energía bioeléctrica, esa vibración inundando mi cabeza y tú tomaste mi vida.
En este mundo donde el veneno es legal y la ambrosia es artificial, a este mundo pertenecemos. Recuerdo la primera vez que entable una conversación contigo fingíamos envolvernos en los grupos, en las charlas sobre chicos y padres controladores, en la fuga de la infancia mediante la botella y el fuego, que oscureció la habitación, a tu lado perdí mi infancia, mi ingenuidad, mi visión, mi ideología, mi clase social, mi religión, solo fui un hombre más desnudo ante tus ojos sin pupilas y caí, caí y seguí cayendo hasta aterrizar y volverme un mar que ahogaba el primer recuerdo... tu primer recuerdo.
Me dolió, me dolió verte, te apoderaste de mis sentidos mientras mi cerebro aun decodificaba la información, mientras mi energía mecánica se transformaba en energía bioeléctrica, esa vibración inundando mi cabeza y tú tomaste mi vida.