Amargos momentos penetran en tu armadura,
sientes como el frío acero te atraviesa,
notas el escozor del sinsabor
prefieres huir hacia ningún lugar,
tomar el cóctel que te libere por fin del sufrimiento,
de la pena, del dolor, de la amargura
que no se va,
que no abandona su posesión
que solo sabe que eres suyo,
y te espera escondida tras una esquina,
sientes como el frío acero te atraviesa,
notas el escozor del sinsabor
prefieres huir hacia ningún lugar,
tomar el cóctel que te libere por fin del sufrimiento,
de la pena, del dolor, de la amargura
que no se va,
que no abandona su posesión
que solo sabe que eres suyo,
y te espera escondida tras una esquina,
para atraerte y llevarte a su morada.