Salen chispas de las ascuas de tu fuego,
que en mí queda devorando los rastrojos,
va quemando ese bosque que era eterno,
esas llamas por las que lloran mis ojos.
Abracé a la bohemia antes que a tí,
el egoísta llama al otro egoísta,
¿por qué vives de los vientos que aborrecí?
no hay peor ciego que el que no usa su vista.
Las esquinas no me verán penar por tí,
ni las veredas rebuscar tus caminos,
son mortajas las ropas de mi destino.
Hay saliva que jamás volverá a mojar,
que este muerto sin tí, va a sobrevivir,
que tus nupcias, a mi lado nunca serán.
que en mí queda devorando los rastrojos,
va quemando ese bosque que era eterno,
esas llamas por las que lloran mis ojos.
Abracé a la bohemia antes que a tí,
el egoísta llama al otro egoísta,
¿por qué vives de los vientos que aborrecí?
no hay peor ciego que el que no usa su vista.
Las esquinas no me verán penar por tí,
ni las veredas rebuscar tus caminos,
son mortajas las ropas de mi destino.
Hay saliva que jamás volverá a mojar,
que este muerto sin tí, va a sobrevivir,
que tus nupcias, a mi lado nunca serán.