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Sin luz del mediodía

lesmo

Poeta veterano en el portal
Hoy no ha tenido luz el mediodía,
ha sido todo sombra, larga, larga,
y un repique de lluvia que aletarga,
desprendida de gris melancolía.

La mañana ya estaba siendo fría.
Era fría y sin frío, de la amarga
secuela de lo triste. ¡Cuánto embarga
en desnudos de otoño al alma mía!

Intacta piel sin llagas, mas la boca
se duele de la súplica silente
a Dios que si la escucha la revoca.

Así es como se muestra la omnisciente
tierna mano de artista –yo su roca–
que alisa con escoplo cuerpo y mente.

 
Última edición:
Hoy no ha tenido luz el mediodía,
todo sombra lo ha sido, larga, larga,
(no entiendo el papel del «lo» en este verso: preferiría «ha sido todo sombra, larga, larga»)
y un repique de lluvia que aletarga
descendida de gris melancolía.
(me llama la atención el uso del participio «descendida» en este verso; el objeto directo de «descender» suele ser lo que se desciende, no lo que desciende, como en «desciendo la escalera», lo que desciende es sujeto; se me ocurre poner «desprendida», por ejemplo, pero ya tú me dirás)

La mañana ya estaba siendo fría.
Era fría y sin frío, de la amarga
secuela de lo triste. ¡Cuánto embarga
en desnudos de otoño al alma mía!

Intacta piel sin llagas, mas la boca
se duele de la súplica silente
a Dios que si la escucha la revoca.

Así es como se muestra la omnisciente
tierna mano de artista –yo su roca–
que alisa a cincelada cuerpo y mente.
(aquí me llama la atención la expresión «a cincelada»: creo que iría mejor el plural «a cinceladas»; o quizás, «que alisa con cincel mi cuerpo y mente»)

Melancólico soneto, amigo Salvador, donde recurres a la frecuente y atinada analogía entre las manifestaciones del clima y las del alma... Me gustan especialmente los tercetos, con esa intrigante y polisémica formulación de revocar una súplica.

Te dejo algunas notas en la cita.
abrazo
Jorge
 
El comienzo es un verso tremendo "Hoy no ha tenido luz el mediodía," dan ganas de escribir cien poemas con él. Y mi parte preferida, a parte de ese inicio tan cautivador es el segundo cuarteto, no sólo como parte del soneto sino porque me parece bellísima la frase Era fría y sin frío, de la amarga secuela de lo triste.

Me ha encantado leerte Salvador.
Un abrazo.
 
Hoy no ha tenido luz el mediodía,
todo sombra lo ha sido, larga, larga,
y un repique de lluvia que aletarga
descendida de gris melancolía.

La mañana ya estaba siendo fría.
Era fría y sin frío, de la amarga
secuela de lo triste. ¡Cuánto embarga
en desnudos de otoño al alma mía!

Intacta piel sin llagas, mas la boca
se duele de la súplica silente
a Dios que si la escucha la revoca.

Así es como se muestra la omnisciente
tierna mano de artista –yo su roca–
que alisa a cincelada cuerpo y mente.


Después de leer tu excelente soneto, no puedo estar más de acuerdo contigo. Yo lo he sentido en multitud de ocasiones. Cuando el invierno llega, y sobre todo los elementos hostiles como el frío o la lluvia parece que se nos encoge el alma. Las manos se paralizan y somos incapaces
de plasmar lo más mínimo. Luego, cuando llega la primavera, ya es otra cosa. Las ideas fluyen por si solas.

Un abrazo.

Mouse
 
Bellísimo y triste soneto, Salvador. Ya te destaca Oncina algún hallazgo especial dentro de la hermosura general que desprenden estos versos y con él coincido. En los tercetos, sobre todo en el último, está esa fe que con tanta frecuencia asoma en tus últimos poemas.

Mi sincera felicitación con un abrazo, amigo.

Hoy no ha tenido luz el mediodía,
todo sombra lo ha sido, larga, larga,
y un repique de lluvia que aletarga
descendida de gris melancolía.

La mañana ya estaba siendo fría.
Era fría y sin frío, de la amarga
secuela de lo triste. ¡Cuánto embarga
en desnudos de otoño al alma mía!

Intacta piel sin llagas, mas la boca
se duele de la súplica silente
a Dios que si la escucha la revoca.

Así es como se muestra la omnisciente
tierna mano de artista –yo su roca–
que alisa a cincelada cuerpo y mente.

 
Hoy no ha tenido luz el mediodía,
todo sombra lo ha sido, larga, larga,
y un repique de lluvia que aletarga
descendida de gris melancolía.

La mañana ya estaba siendo fría.
Era fría y sin frío, de la amarga
secuela de lo triste. ¡Cuánto embarga
en desnudos de otoño al alma mía!

Intacta piel sin llagas, mas la boca
se duele de la súplica silente
a Dios que si la escucha la revoca.

Así es como se muestra la omnisciente
tierna mano de artista –yo su roca–
que alisa a cincelada cuerpo y mente.

Poco te puedo decir que ya no te hayan dicho. Me gusta lo que escribes, amigo Salvador, pero tengo una especial debilidad por los poemas tristes como el tuyo, en particular si se escriben proyectando sensaciones de firme calma dentro de la tristeza. Coincido con Oncina; el primer verso nos marca un rumbo inapelable, y humildemente, opino que lo sostienes a pluma firme. Un gusto leerte. Te dejo un fuerte abrazo.
Gus
 
Melancólico soneto, amigo Salvador, donde recurres a la frecuente y atinada analogía entre las manifestaciones del clima y las del alma... Me gustan especialmente los tercetos, con esa intrigante y polisémica formulación de revocar una súplica.

Te dejo algunas notas en la cita.
abrazo
Jorge
Muchísimas gracias, querido Jorge, por este acercarte a mis letras siempre con tus muy interesantes apreciaciones que con mucho gusto sigo. Tal vez el participio "descendida" tuviera ahí más sentido tras una coma pero "desprendida" me suena mucho mejor. Efectivamente " a cincelada" no procede para expresar "a cincel" o " con escoplo".
De nuevo, muchas gracias, y un abrazo.
Salvador.
 
El comienzo es un verso tremendo "Hoy no ha tenido luz el mediodía," dan ganas de escribir cien poemas con él. Y mi parte preferida, a parte de ese inicio tan cautivador es el segundo cuarteto, no sólo como parte del soneto sino porque me parece bellísima la frase Era fría y sin frío, de la amarga secuela de lo triste.

Me ha encantado leerte Salvador.
Un abrazo.
Celebro enormemente que hayan resultado satisfactorias a tu gusto estas letras, querido Oncina. Agradezco también mucho el detenimiento con que has pasado y el comentario alentador que me dedicas. Todo un placer recibirte en estos espacios míos.
Con mucho afecto, un fuerte abrazo.
Salvador.
 
Después de leer tu excelente soneto, no puedo estar más de acuerdo contigo. Yo lo he sentido en multitud de ocasiones. Cuando el invierno llega, y sobre todo los elementos hostiles como el frío o la lluvia parece que se nos encoge el alma. Las manos se paralizan y somos incapaces
de plasmar lo más mínimo. Luego, cuando llega la primavera, ya es otra cosa. Las ideas fluyen por si solas.

Un abrazo.

Mouse
Muchísimas gracias, querido amigo, por el aprecio con que amablemente miras mis letras. Efectivamente los días invernales tienen, a veces, ese efecto que aletarga y si a ello sumamos alguna circunstancia más, como dices, parece que paralizan las manos. Sirven esos momentos, al menos a mí, para reflexionar sobre lo limitado de las fuerzas y para sentir el cincel de aquel que me baja los humos limando las aristas de los asomos de vanidad.
De nuevo muy agradecido por tu magnífica presencia.
Con un abrazo fuerte y fraterno.
Salvador.
 
Bellísimo y triste soneto, Salvador. Ya te destaca Oncina algún hallazgo especial dentro de la hermosura general que desprenden estos versos y con él coincido. En los tercetos, sobre todo en el último, está esa fe que con tanta frecuencia asoma en tus últimos poemas.

Mi sincera felicitación con un abrazo, amigo.
Muchas gracias, querido Juan Ramón, por esta compañía tuya que sabes valoro muchísimo. Como decía un poco más arriba, a veces, siento ese cincel que lima aristas pero también muchas veces parece resistirse la roca a esa mano bondadosa que, al fin y al cabo, solo desea la perfección en su obra. Me ha faltado tal vez un estrambote de gratitud.
Querido amigo, de nuevo muchas gracias por tus amables consideraciones.
Con un fuerte abrazo,
Salva.
 
Poco te puedo decir que ya no te hayan dicho. Me gusta lo que escribes, amigo Salvador, pero tengo una especial debilidad por los poemas tristes como el tuyo, en particular si se escriben proyectando sensaciones de firme calma dentro de la tristeza. Coincido con Oncina; el primer verso nos marca un rumbo inapelable, y humildemente, opino que lo sostienes a pluma firme. Un gusto leerte. Te dejo un fuerte abrazo.
Gus
Querido Gus, ¡con cuánto placer y agradecimiento recibo estas hermosas consideraciones tuyas! Me ha encantado lo de la firme calma y también cuando señalas esa firmeza en la pluma. ¡Qué más quisiera no defraudarte! La verdad es que me has alegrado estos momentos y me has hecho reflexionar.
Un gran abrazo, muy agradecido por todo.
Salvador.
 
Hoy no ha tenido luz el mediodía,
ha sido todo sombra, larga, larga,
y un repique de lluvia que aletarga,
desprendida de gris melancolía.

La mañana ya estaba siendo fría.
Era fría y sin frío, de la amarga
secuela de lo triste. ¡Cuánto embarga
en desnudos de otoño al alma mía!

Intacta piel sin llagas, mas la boca
se duele de la súplica silente
a Dios que si la escucha la revoca.

Así es como se muestra la omnisciente
tierna mano de artista –yo su roca–
que alisa con escoplo cuerpo y mente.

melódico y sentido, como cuando una nube apaga todo nuestros sueños, saludos
 
Hoy no ha tenido Luz el mediodía (dices) y me atrapa tu verso, querido Salva, para luego seguir emocionándome...
ha sido todo sombra, larga, larga, continuas suavemente
y un repique de lluvia que aletarga,
desprendida de gris melancolía.
Ah, que dulce tristeza la de tus versos...un gusto recitar tu soneto sin desperdicio, con voz queda...
¿qué más puedo decir,mi amigo, si te lo han dicho todo?...solo, gracias por estos momentos de tan grata poesía.
Un fuerte y fraternal abrazo, Poeta.
Isabel
 
Hoy no ha tenido Luz el mediodía (dices) y me atrapa tu verso, querido Salva, para luego seguir emocionándome...
ha sido todo sombra, larga, larga, continuas suavemente
y un repique de lluvia que aletarga,
desprendida de gris melancolía.

Ah, que dulce tristeza la de tus versos...un gusto recitar tu soneto sin desperdicio, con voz queda...
¿qué más puedo decir,mi amigo, si te lo han dicho todo?...solo, gracias por estos momentos de tan grata poesía.
Un fuerte y fraternal abrazo, Poeta.
Isabel
Mi agradecimiento siempre a ti, querida Isabel, tus lecturas tienen el detenimiento que hace surgir cosas nuevas. Celebro sentirte cercana en estos espacios míos que por esperada produces siempre una reconfortante alegría.
Con todos mis afectos, mi abrazo de siempre.
Salva.
 
Hoy no ha tenido luz el mediodía,
ha sido todo sombra, larga, larga,
y un repique de lluvia que aletarga,
desprendida de gris melancolía.

La mañana ya estaba siendo fría.
Era fría y sin frío, de la amarga
secuela de lo triste. ¡Cuánto embarga
en desnudos de otoño al alma mía!

Intacta piel sin llagas, mas la boca
se duele de la súplica silente
a Dios que si la escucha la revoca.

Así es como se muestra la omnisciente
tierna mano de artista –yo su roca–
que alisa con escoplo cuerpo y mente.

Un placer disfrutar de la buena poesía Salvador, y de paso intentar aprender algo , un abrazo.
 
Hoy no ha tenido luz el mediodía,
ha sido todo sombra, larga, larga,
y un repique de lluvia que aletarga,
desprendida de gris melancolía.

La mañana ya estaba siendo fría.
Era fría y sin frío, de la amarga
secuela de lo triste. ¡Cuánto embarga
en desnudos de otoño al alma mía!

Intacta piel sin llagas, mas la boca
se duele de la súplica silente
a Dios que si la escucha la revoca.

Así es como se muestra la omnisciente
tierna mano de artista –yo su roca–
que alisa con escoplo cuerpo y mente.

Ayyy Salva, laten tus letras en lo más profundo del alma, y laten con melancólico repique, con suave súplica a esa fuerza bienhechora que sabemos siempre nos escucha y aplaca de alguna manera nuestros sinsabores... Un placer inmenso siempre leerte, entrañable amigo, poeta de la poesía. Besazos llenos de admiración y cariño muy grandes...........muáááááackssssss....
 
Ayyy Salva, laten tus letras en lo más profundo del alma, y laten con melancólico repique, con suave súplica a esa fuerza bienhechora que sabemos siempre nos escucha y aplaca de alguna manera nuestros sinsabores... Un placer inmenso siempre leerte, entrañable amigo, poeta de la poesía. Besazos llenos de admiración y cariño muy grandes...........muáááááackssssss....
Muchas gracias, querida Isabel. Que llegues con tu mirada siempre amable es un privilegio. Así lo sentimos todos cuando reconocemos tu cariño en los comentarios con los que siembras afortunadamente todo lo que tocas.
Con todos mis afectos, un abrazo muy fuerte.
Salva.
 
Qué mas decir que no te hayan dicho...ese principio que atrapa y que engancha al alma que no puede dejar de saborear cada uno de tus versos de principio a a fin.
¡Hermosísimo!
Gracias por compartirlo.
Un cordial saludo,
El Regreso de Alfonsina
 
Qué mas decir que no te hayan dicho...ese principio que atrapa y que engancha al alma que no puede dejar de saborear cada uno de tus versos de principio a a fin.
¡Hermosísimo!
Gracias por compartirlo.
Un cordial saludo,
El Regreso de Alfonsina
Con todo placer recibo este amable comentario, prueba de la generosa mirada con que has pasado por mis letras.
Quedo muy agradecido y te envío un muy afectuoso saludo.
Salvador.
 

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