DESIERTO
Poeta recién llegado
Siembra el desierto, y cada verde que logres en el,
es una constelación de malvas y rosas inmortales,
una oleada de sangre en las venas del vacío,
una marea de dulces resacas de amor cansado de hacerlo.
Siembra en el paria de este mundo,
una esperanza,
una realidad jamás soñada,
una sensación de haber nacido nuevamente.
Riega con lágrima y suspiro,
ara con lomos de esperanza,
clama de oración en oración,
de pozo de agua en pozo de agua,
júrame que haces lo imposible,
júrame que me amas invisible.
Alienta auroras y empuja su luz a mi negrura,
a mi escasa creencia.
a mi infructuosa ausencia de esperanza,
al funeral central de la amargura.
Y en tu sonrisa que es para siempre eterna,
en tu ambigua embriaguez de sensualidad salvaje,
enverdeceré la arena al son del emponzoñado brebaje,
que seré capaz de robar de entre tus puertas.
es una constelación de malvas y rosas inmortales,
una oleada de sangre en las venas del vacío,
una marea de dulces resacas de amor cansado de hacerlo.
Siembra en el paria de este mundo,
una esperanza,
una realidad jamás soñada,
una sensación de haber nacido nuevamente.
Riega con lágrima y suspiro,
ara con lomos de esperanza,
clama de oración en oración,
de pozo de agua en pozo de agua,
júrame que haces lo imposible,
júrame que me amas invisible.
Alienta auroras y empuja su luz a mi negrura,
a mi escasa creencia.
a mi infructuosa ausencia de esperanza,
al funeral central de la amargura.
Y en tu sonrisa que es para siempre eterna,
en tu ambigua embriaguez de sensualidad salvaje,
enverdeceré la arena al son del emponzoñado brebaje,
que seré capaz de robar de entre tus puertas.