Pavel Eduren
Poeta fiel al portal
Horas del ayer
- que cuecen dolor-
por las mañanas.
Amapolas,
llenas de insomnio
y nomeolvides.
Separan el camino,
para mi voz,
de las memorias
[y un clavel poeta]
en un campo de azucenas.
Oye a mi esperanza
en tus silencios
llenos de ayeres.
Y de blancos crisantemos]
Sé colocar las palabras,
con dudas,
en los verbos.
Pues han dejado heridas,
sobre mi cuerpo.
Ten paciencia mi bien,
llenaremos los días
de claveles
si así tú lo quieres]
- que cuecen dolor-
por las mañanas.
Amapolas,
llenas de insomnio
y nomeolvides.
Separan el camino,
para mi voz,
de las memorias
[y un clavel poeta]
en un campo de azucenas.
Oye a mi esperanza
en tus silencios
llenos de ayeres.
Y de blancos crisantemos]
Sé colocar las palabras,
con dudas,
en los verbos.
Pues han dejado heridas,
sobre mi cuerpo.
Ten paciencia mi bien,
llenaremos los días
de claveles
si así tú lo quieres]