lesmo
Poeta veterano en el portal
Vibra el eco en tu pecho del amado,
del alegre susurro y de la queja
y tu alma esponjada nada ceja
ante la buena nueva o mal recado.
Todo cabe en tu oído ya cansado
al ocaso rojizo que se aleja
en la sombra que tanto se asemeja
al vacío de cuando no has estado.
Nunca miras a nadie de reojo
aunque pueda ser causa de tu enojo
la noticia que llega y no te gusta.
Siempre tienes el don de la sonrisa
y nosotros tenemos siempre prisa
por tener tu palabra siempre justa.
del alegre susurro y de la queja
y tu alma esponjada nada ceja
ante la buena nueva o mal recado.
Todo cabe en tu oído ya cansado
al ocaso rojizo que se aleja
en la sombra que tanto se asemeja
al vacío de cuando no has estado.
Nunca miras a nadie de reojo
aunque pueda ser causa de tu enojo
la noticia que llega y no te gusta.
Siempre tienes el don de la sonrisa
y nosotros tenemos siempre prisa
por tener tu palabra siempre justa.