IVAN MONROS SABATE
Poeta recién llegado
Siempre fue rosa,
hasta que una curiosa,
le llamó hermosa,
y la volvió orgullosa.
Ocultando su pecado
en una lucha finita,
sin pensar en el pasado,
de esa rosa bendita.
Con principios de luna,
y finales de miel,
para que sin razón alguna,
tenga que ser infiel.
Soltando palabras al vuelo
sin el menor desenfreno,
para que sus grandes espinas,
le claven su veneno.
Dando por terminado su duelo,
como toda flor que envejece,
a emprender ese vuelo,
que tanto se merece.
hasta que una curiosa,
le llamó hermosa,
y la volvió orgullosa.
Ocultando su pecado
en una lucha finita,
sin pensar en el pasado,
de esa rosa bendita.
Con principios de luna,
y finales de miel,
para que sin razón alguna,
tenga que ser infiel.
Soltando palabras al vuelo
sin el menor desenfreno,
para que sus grandes espinas,
le claven su veneno.
Dando por terminado su duelo,
como toda flor que envejece,
a emprender ese vuelo,
que tanto se merece.