Camy
Camelia Miranda
(Nirgua, estado de Yaracuy, 1916 - 2007) Poetisa venezolana. Irrumpió en el panorama literario de Venezuela a los veinte años de edad, cuando dio a la imprenta su primer poemario (titulado con su nombre propio: Pálmenes Yarza, 1936). Pálmenes Yarza se reveló como una autora de gran densidad ontológica, dentro de una corriente poética que resalta el acento femenino sin apartarse de una clara influencia clásica en las formas y contenidos de sus poemas.
V
OTRO TIEMPO
Cuando vuelvo a escuchar el secreto
de las alas
sobre este ajeno galope de ruidosas ciudades,
mi lejano corazón se crece entre agonías de distancias.
Vuelves: vuelvo: de algún recuerdo como un aire.
¿Quién escapó con sus rosas?
Mudos volvemos
por un camino donde ya nadie canta.
Vuelvo con los perfumes que pasaron
a ser hojas amarillas.
Un ir y venir emparentan día y noche,
borran el límite
y la propia sombra de mis pasos
por jardines y calles,
por las distantes ropas, entre todas las manos.
La antorcha que creía concluir ya su quehacer,
sigue brillando de su propio residuo alimentada.
Miro de frente el sol que sustenta el óleo de la lámpara
como quien descubriera un nuevo paraíso.
Sé lo que es amanecer y no tomar el júbilo de las ventanas,
tendido el cuerpo bajo el peso de lejanías pretéritas,
cogido entre las redes de muchos meridianos,
presa de mohosas serpientes
que invernan sobre la carne pétrea.
Pero suena un alerta y la fe y el extraño sobresalto
me rompen como fruto dehiscente
y entre rutas y rutas en vértigo pujante saludo estas caras
de inéditos espejos que desnudan
el yo múltiple y mío.
Hace ademán el que imparte la ofrenda finita
y me entrega otro tiempo, otro tiempo.
Una promesa tiene letras borrables.
Una corola tiene breve vida.
Mi vida y mi muerte me dan otro tiempo.
https://www.biografiasyvidas.com/biografia/y/yarza.htm
http://www.hispanista.org/poema/plibros/69/69lbp.pdf
OTRO TIEMPO
Cuando vuelvo a escuchar el secreto
de las alas
sobre este ajeno galope de ruidosas ciudades,
mi lejano corazón se crece entre agonías de distancias.
Vuelves: vuelvo: de algún recuerdo como un aire.
¿Quién escapó con sus rosas?
Mudos volvemos
por un camino donde ya nadie canta.
Vuelvo con los perfumes que pasaron
a ser hojas amarillas.
Un ir y venir emparentan día y noche,
borran el límite
y la propia sombra de mis pasos
por jardines y calles,
por las distantes ropas, entre todas las manos.
La antorcha que creía concluir ya su quehacer,
sigue brillando de su propio residuo alimentada.
Miro de frente el sol que sustenta el óleo de la lámpara
como quien descubriera un nuevo paraíso.
Sé lo que es amanecer y no tomar el júbilo de las ventanas,
tendido el cuerpo bajo el peso de lejanías pretéritas,
cogido entre las redes de muchos meridianos,
presa de mohosas serpientes
que invernan sobre la carne pétrea.
Pero suena un alerta y la fe y el extraño sobresalto
me rompen como fruto dehiscente
y entre rutas y rutas en vértigo pujante saludo estas caras
de inéditos espejos que desnudan
el yo múltiple y mío.
Hace ademán el que imparte la ofrenda finita
y me entrega otro tiempo, otro tiempo.
Una promesa tiene letras borrables.
Una corola tiene breve vida.
Mi vida y mi muerte me dan otro tiempo.
https://www.biografiasyvidas.com/biografia/y/yarza.htm
http://www.hispanista.org/poema/plibros/69/69lbp.pdf