Diego Bécquer
Poeta recién llegado
Reflejo
Te observo y me compadezco.
Hallo en ti turbulencia,
pues tu mirada arrecia
la conmoción que te ahoga.
Tus gestos compungidos arden,
mas no en balde tu alma llora.
Y la pena se incorpora
ante la caída de tu imperio.
¿Por qué muerdes tus labios?
¿Es la rabia consumada?
¿O es que en tu pasado hallas,
aquello que detona tu ira?
Te veo y me miras
En certero golpe te hiero.
Entre confusión y sollozos,
mis heladas manos sangran
buscándote entre los trozos.
Te observo y me compadezco.
Hallo en ti turbulencia,
pues tu mirada arrecia
la conmoción que te ahoga.
Tus gestos compungidos arden,
mas no en balde tu alma llora.
Y la pena se incorpora
ante la caída de tu imperio.
¿Por qué muerdes tus labios?
¿Es la rabia consumada?
¿O es que en tu pasado hallas,
aquello que detona tu ira?
Te veo y me miras
En certero golpe te hiero.
Entre confusión y sollozos,
mis heladas manos sangran
buscándote entre los trozos.