JLA
Poeta asiduo al portal
Que sonidos se esconden
Detrás de las mudas cuerdas de mi guitarra fosforescente.
Que ecos se duermen veleidosos,
Acurrucados en su madera fría y presuntuosa.
Que resplandores se guardan,
Detrás de una mirada que se calla,
Al tintinear un parpadeo danzante,
Que sigilosas nubes de humo le envuelven.
Cuantas odiseas son las que se traga
El tiempo con sus marejadas diluvias,
Cuantos tocares se dilatan,
En las ahuecadas yemas de cinco dedos.
Quisiera ser el momento,
Allí cuando de la guitarra saltaron las cuerdas,
Cuando los ojos tímidos miraron,
Así, cuando el tiempo desvistió su duda,
Y cuando el tacto se hizo, tan evidente.
Detrás de las mudas cuerdas de mi guitarra fosforescente.
Que ecos se duermen veleidosos,
Acurrucados en su madera fría y presuntuosa.
Que resplandores se guardan,
Detrás de una mirada que se calla,
Al tintinear un parpadeo danzante,
Que sigilosas nubes de humo le envuelven.
Cuantas odiseas son las que se traga
El tiempo con sus marejadas diluvias,
Cuantos tocares se dilatan,
En las ahuecadas yemas de cinco dedos.
Quisiera ser el momento,
Allí cuando de la guitarra saltaron las cuerdas,
Cuando los ojos tímidos miraron,
Así, cuando el tiempo desvistió su duda,
Y cuando el tacto se hizo, tan evidente.