Quiero...
y que en plegarias me dejes invocarte,
quiero el verso recóndito ofrendarte
que brota del jardín de mis palabras.
Quiero contemplar atardeceres
y surcar el horizonte a ti sujeto,
quiero decirte en un secreto,
que todo lo que soy, es lo que eres.
Quiero ser la brisa que a tu lecho
se cuela con eólica pericia,
y robar con una ingrávida caricia
la tibieza desnuda de tu pecho.
Quiero que seas la rosa de mis prados,
aquella que sembrada de belleza
ostente al par espinas de tristeza
y pétalos de amor, enamorados.
- Emilio Mejía Luarca
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