Sandra Nalda
Poeta recién llegado
Irrisoriamente poco valoradas
pero si, intensamente tildadas,
las mujeres que al amor ya tardío
aceptan subsistirse, en lo sombrío.
Solo en posesión con la brevedad
sin nada, en ocasiones que exigir
y con la esperanza de compartir
un ya veremos, sin contrariedad
Justamente conocí la historia
de una mujer, que solamente amó
y que en nombre del sentir renunció
para sepultarse, en su memoria
Sin explicación y menos drama.
Sin ganas de un quédate, que si estoy.
Se portó firme como una dama,
dejó una carta, por no decir me voy.
Esa, la carta de despedida,
que deja el sentimiento marcado,
que guarda en cada letra la herida
del amor limpio, no realizado.
A veces lo mas inaceptable,
Tiene su motivo para ocurrir.
No digo que sea justificable,
de ningún modo, es buena idea mentir.
Pero más que lastimar y juzgar,
degradar sin conocer la razón,
sería reflexivo, ocupar su lugar
y solo sentir, a su corazón.
CARTA DE DESPEDIDA
Amor ya sé, me has llegado tarde.
No me quejo, he sido afortunada,
del amor he podido hacer alarde,
lo he tenido todo, en tu mirada.
Ya sé, fue sublime y verdadero
pero me voy, no por mi, ni por ti
aunque mas, que alguna vez, te quiero.
Razones tengo y por eso desistí.
Por no privarte, de ver su risa
y escuchar sus primeras palabras.
El tiempo transcurre muy de prisa,
hay instantes que solo una vez labras.
Por esa emoción, que es tu momento.
Por esa unión, que solo, es de ustedes,
prefiero irme, así, de cara al viento.
¡Déjame a un lado! Yo sé, que si puedes.
Por ese latido que va a nacer,
que es tu sucesión y piel de tu piel.
Por amor a ella, que va a renacer,
es un perjurio que sigas siendo infiel.
No, no me busque, ¿que te puedo dar?
Furtivos, breves besos del alma,
los minutos que pierdo la calma,
y sucumbir porque no puedo estar.
¿Por que existir?, si lo tienes todo.
Yo solo soy un ayer sin futuro.
Me iré y seré feliz a mi modo,
Dañarlos no quiero, te lo juro
Y así, expresó todas sus querellas.
Que difícil hundir los amores.
Brotan lágrimas, como centellas
Por el dolor de ella y mis dolores
Autor Sandra Nalda
10/01/2010 1:12 AM
pero si, intensamente tildadas,
las mujeres que al amor ya tardío
aceptan subsistirse, en lo sombrío.
Solo en posesión con la brevedad
sin nada, en ocasiones que exigir
y con la esperanza de compartir
un ya veremos, sin contrariedad
Justamente conocí la historia
de una mujer, que solamente amó
y que en nombre del sentir renunció
para sepultarse, en su memoria
Sin explicación y menos drama.
Sin ganas de un quédate, que si estoy.
Se portó firme como una dama,
dejó una carta, por no decir me voy.
Esa, la carta de despedida,
que deja el sentimiento marcado,
que guarda en cada letra la herida
del amor limpio, no realizado.
A veces lo mas inaceptable,
Tiene su motivo para ocurrir.
No digo que sea justificable,
de ningún modo, es buena idea mentir.
Pero más que lastimar y juzgar,
degradar sin conocer la razón,
sería reflexivo, ocupar su lugar
y solo sentir, a su corazón.
CARTA DE DESPEDIDA
Amor ya sé, me has llegado tarde.
No me quejo, he sido afortunada,
del amor he podido hacer alarde,
lo he tenido todo, en tu mirada.
Ya sé, fue sublime y verdadero
pero me voy, no por mi, ni por ti
aunque mas, que alguna vez, te quiero.
Razones tengo y por eso desistí.
Por no privarte, de ver su risa
y escuchar sus primeras palabras.
El tiempo transcurre muy de prisa,
hay instantes que solo una vez labras.
Por esa emoción, que es tu momento.
Por esa unión, que solo, es de ustedes,
prefiero irme, así, de cara al viento.
¡Déjame a un lado! Yo sé, que si puedes.
Por ese latido que va a nacer,
que es tu sucesión y piel de tu piel.
Por amor a ella, que va a renacer,
es un perjurio que sigas siendo infiel.
No, no me busque, ¿que te puedo dar?
Furtivos, breves besos del alma,
los minutos que pierdo la calma,
y sucumbir porque no puedo estar.
¿Por que existir?, si lo tienes todo.
Yo solo soy un ayer sin futuro.
Me iré y seré feliz a mi modo,
Dañarlos no quiero, te lo juro
Y así, expresó todas sus querellas.
Que difícil hundir los amores.
Brotan lágrimas, como centellas
Por el dolor de ella y mis dolores
Autor Sandra Nalda
10/01/2010 1:12 AM