Alberto Ruiz
Poeta recién llegado
Como una rosa,
frágil,
hermosa,
peligrosa.
Que se ha mantenido,
quizás más hermosa.
Tu retrato está en mi mente,
quizás más que ayer, presente,
ondulando como olas,
en crucificado bostezos,
presente en canciones,
en pinturas,
en otras personas.
Me parece contemplarte
a veces, en un vaso con agua.
No se me olvida el tono
de tus fugaces palabras,
filosas,
certeras,
amistosas.
Me parece escucharlas
en mis sueños,
como dulcísima campana.
Recuerdo nítidamente toda tu piel,
suave como la de un bebé,
y tus mejillas delicadas
como migajas de pan.
Tus labios como caminos de manzanas,
y toda tú,
como rosa que no deja de crecer,
frágil,
hermosa,
peligrosa.
Que se ha mantenido,
quizás más hermosa.
frágil,
hermosa,
peligrosa.
Que se ha mantenido,
quizás más hermosa.
Tu retrato está en mi mente,
quizás más que ayer, presente,
ondulando como olas,
en crucificado bostezos,
presente en canciones,
en pinturas,
en otras personas.
Me parece contemplarte
a veces, en un vaso con agua.
No se me olvida el tono
de tus fugaces palabras,
filosas,
certeras,
amistosas.
Me parece escucharlas
en mis sueños,
como dulcísima campana.
Recuerdo nítidamente toda tu piel,
suave como la de un bebé,
y tus mejillas delicadas
como migajas de pan.
Tus labios como caminos de manzanas,
y toda tú,
como rosa que no deja de crecer,
frágil,
hermosa,
peligrosa.
Que se ha mantenido,
quizás más hermosa.