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    Hemos renovado por completo nuestro analizador de métrica: ahora analiza poemas enteros con detección de sinalefas, sinéresis, esquema rímico, tipo de estrofa y mucho más. Además, incluye dos nuevas herramientas: Rimas — busca rimas consonantes y asonantes filtradas por sílabas — y Sinónimos — encuentra palabras alternativas que encajen en tu verso. Está en fase de pruebas — tu opinión nos ayuda a perfeccionarlo. Si encuentras algún error o tienes sugerencias, escríbenos a info@mundopoesia.com. Probar la nueva versión →

Primeras Luces

Antes tal vez de comenzar el día,
con sólo un resplandor en la ventana,
el gallo me anunciaba la mañana,
con su insolente canto de vigía.

Envuelto en la tibieza de la cama,
sabiendo que la diana ya venía,
con sólo recordar la escarcha fría
odiaba la tortura ya cercana.

Al fin, puntual sonaba la campana
y veloz comenzaba la rutina
de vestirse para ir a la cocina,
recurriendo a cualquier cosa de lana.

Mi madre en su tarea cotidiana,
con su amor y sus manos de heroína,
teniendo aún las mismas con harina,
servía el desayuno con mi hermana.

Pan caliente con dulce de manzana,
llenos los baldes de agua cristalina
y la leche, ordeñada muy temprana.

Imagen que mis ojos ilumina,
repetida semana tras semana,
no la puedo borrar de mi retina.

Eduardo León de la Barra
Abril 2007
[/QUOTE]

¡Hermoso homenaje a tu madre! Madres que daban todo de si, sin pedir nada a cambio. Recuerdos de niñez inolvidables.
¡Te felicito por este hermoso poema! Todos los dias recuerdo a la mia, es triste.
¡¡¡Estrellas y mariposas para tu cielo y un año pleno de alegrias!!!
 
Como se me pudo pasar este poema tan tierno, me huviera gustado conocerla edel, a esa mujer que te dio vida amigo mio.Precioso, un abrazo fuerte
 
Antes tal vez de comenzar el día,

con sólo un resplandor en la ventana,
el gallo me anunciaba la mañana,
con su insolente canto de vigía.

Envuelto en la tibieza de la cama,
sabiendo que la diana ya venía,
con sólo recordar la escarcha fría
odiaba la tortura ya cercana.

Al fin, puntual sonaba la campana
y veloz comenzaba la rutina
de vestirse para ir a la cocina,
recurriendo a cualquier cosa de lana.

Mi madre en su tarea cotidiana,
con su amor y sus manos de heroína,
teniendo aún las mismas con harina,
servía el desayuno con mi hermana.

Pan caliente con dulce de manzana,
llenos los baldes de agua cristalina
y la leche, ordeñada muy temprana.

Imagen que mis ojos ilumina,
repetida semana tras semana,
no la puedo borrar de mi retina.

Eduardo León de la Barra

Abril 2007

¡Hermoso homenaje a tu madre! Madres que daban todo de si, sin pedir nada a cambio. Recuerdos de niñez inolvidables.
¡Te felicito por este hermoso poema! Todos los dias recuerdo a la mia, es triste.
¡¡¡Estrellas y mariposas para tu cielo y un año pleno de alegrias!!![/QUOTE]

Muchas gracias querida Matilde,
ha sido para mí un gran halago recibir tu comentario a "Primeras luces",
te mando un abrazo,
Eduardo
 
Como se me pudo pasar este poema tan tierno, me huviera gustado conocerla edel, a esa mujer que te dio vida amigo mio.Precioso, un abrazo fuerte

Mil gracias querida Rosa,
este poema ya tiene un tiempito, es de los primeros que hice cuando llegué al portal;
me gusta lo que dices de mi madre,
estoy seguro que a ella le hubiera gustado mucho conocerte a ti,
que eres de la misma fibra,
Un abrazo aferrante,
Eduardo
 
Este poema se refiere a las mañanas heladas de la Patagonia,
hace cincuenta años y es fundamentalmente,
un homenaje a mi madre.


Primeras luces

Antes tal vez de comenzar el día,
con sólo un resplandor en la ventana,
el gallo me anunciaba la mañana,
con su insolente canto de vigía.

Envuelto en la tibieza de la cama,
sabiendo que la diana ya venía,
con sólo recordar la escarcha fría
odiaba la tortura ya cercana.

Al fin, puntual sonaba la campana
y veloz comenzaba la rutina
de vestirse para ir a la cocina,
recurriendo a cualquier cosa de lana.

Mi madre en su tarea cotidiana,
con su amor y sus manos de heroína,
teniendo aún las mismas con harina,
servía el desayuno con mi hermana.

Pan caliente con dulce de manzana,
llenos los baldes de agua cristalina
y la leche, ordeñada muy temprana.

Imagen que mis ojos ilumina,
repetida semana tras semana,
no la puedo borrar de mi retina.

Eduardo León de la Barra
Abril 2007

Eduardo
Que amor tan grande y puro es el que nos provee la madre,
No he podido evitar que al leerte una lágrima se me escape,
como extraño a mi madre, y como tú dices esas mañanas
corriendo a desayunar en la cocina, como se extrañan tantas
cosas bellas, imposibles borrar de nuestras almas.
Un lujo leerte.
Estrellas y si se me permite repuntuación.
Abracitos.
Ana
 
Eduardo

Que amor tan grande y puro es el que nos provee la madre,
No he podido evitar que al leerte una lágrima se me escape,
como extraño a mi madre, y como tú dices esas mañanas
corriendo a desayunar en la cocina, como se extrañan tantas
cosas bellas, imposibles borrar de nuestras almas.
Un lujo leerte.
Estrellas y si se me permite repuntuación.
Abracitos.
Ana


Mil gracias querida Ana,
a mi también me ilumina la mirada recibir comentarios como los tuyos,
que me emocionan por lo atentos y generosos;
Vaya mi abrazo y mi gratitud,
Eduardo
 
Que amor y que belleza de versos a un tema cargado de nostalgias y recuerdos me has transportado a mi infancia amigo mio
que manera màs bella de expresar tus sentimientos.
 
Este poema se refiere a las mañanas heladas de la Patagonia,
hace cincuenta años y es fundamentalmente,
un homenaje a mi madre.

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Primeras luces

Antes tal vez de comenzar el día,
con sólo un resplandor en la ventana,
el gallo me anunciaba la mañana,
con su insolente canto de vigía.

Envuelto en la tibieza de la cama,
sabiendo que la diana ya venía,
con sólo recordar la escarcha fría
odiaba la tortura ya cercana.

Al fin, puntual sonaba la campana
y veloz comenzaba la rutina
de vestirse para ir a la cocina,
recurriendo a cualquier cosa de lana.

Mi madre en su tarea cotidiana,
con su amor y sus manos de heroína,
teniendo aún las mismas con harina,
servía el desayuno con mi hermana.

Pan caliente con dulce de manzana,
llenos los baldes de agua cristalina
y la leche, ordeñada muy temprana.

Imagen que mis ojos ilumina,
repetida semana tras semana,
no la puedo borrar de mi retina.

Eduardo León de la Barra
Abril 2007

Y sí que hacía frío...viví en Río Gallegos cuando era época de nevadas intensas.
¡Un placer leerte para recordar a tu madre, me haces recordar la mía!
Hermosa Patagonia Argentina!!!
¡¡¡Mil estrellas a tu poema!!!
 
Y sí que hacía frío...viví en Río Gallegos cuando era época de nevadas intensas.
¡Un placer leerte para recordar a tu madre, me haces recordar la mía!
Hermosa Patagonia Argentina!!!
¡¡¡Mil estrellas a tu poema!!!

Me doy cuenta por tus palabras querida Matilde,
que has entrado de lleno en mi poema
y lo valoras por conocimiento propio;
sólo quien lo ha vivido, con recursos precarios,
sabe a que me refiero;
mil gracias y un abrazo,
Eduardo.
 

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