Genes dormidos en los hijos que llegaron susurran oídos sordos.
Pero solo escuchan aquellos que arremeten,
aquellos que callan el tsunami que intenta reposar sus corazones.
Esa flor que terminó por marchitarse
dejando su semilla como ultima esperanza,
es esencia para cualquier descendiente que con carácter quiera regarla.
Mi existencia coexiste entre tolerancias ya poco tolerables,
mi existencia preexiste el porvenir de hombres perplejos (como alguna vez estuve),
pero por esas ganas de tropezar y nunca caer: ¡Existo!
Con el derrumbe del único amor que aprenderán
de un mundo oscuro pero bien iluminado,
vendrán en busca de una mano firme y leal.
Formaran huestes en causas perdidas
pero aún vivas en semillas de los que con ansias buscaron paz.
Si no es mañana, será pasado,
pero algún día el sol saldrá.
Ya no habrá más sombras que oculten el camino a seguir,
ni caminantes desorientados por brújulas ajenas.
Y serenos, aquellos que intentaron; por fin descansaran.
Pero solo escuchan aquellos que arremeten,
aquellos que callan el tsunami que intenta reposar sus corazones.
Esa flor que terminó por marchitarse
dejando su semilla como ultima esperanza,
es esencia para cualquier descendiente que con carácter quiera regarla.
Mi existencia coexiste entre tolerancias ya poco tolerables,
mi existencia preexiste el porvenir de hombres perplejos (como alguna vez estuve),
pero por esas ganas de tropezar y nunca caer: ¡Existo!
Con el derrumbe del único amor que aprenderán
de un mundo oscuro pero bien iluminado,
vendrán en busca de una mano firme y leal.
Formaran huestes en causas perdidas
pero aún vivas en semillas de los que con ansias buscaron paz.
Si no es mañana, será pasado,
pero algún día el sol saldrá.
Ya no habrá más sombras que oculten el camino a seguir,
ni caminantes desorientados por brújulas ajenas.
Y serenos, aquellos que intentaron; por fin descansaran.
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