Cuando pienso en lo que fui capaz
De hacer por una mujer
No puedo más que reírme de mi mismo.
Lo que puede hacernos la soledad:
Comer barro con cuchara
Y saborearlo como a la más
Dulce miel.
Yo jamás me arrepiento
De los actos que mi corazón
Me empuja a cometer.
Soy consciente de que llegado
El momento
Volveré a cometer los mismos
Cálidos
Errores.
Poco importa
Por quién.
-Importa el mensaje
Y no el mensajero-
Suelo atormentarme
Por todas esas mujercitas
De la adolescencia
A las que deje escapar,
Sencillamente, por estar
Interesado en las
Miserias de los hombres.
Y no me conforme con ser testigo.
Yo también me hundí en ellas.
Y Debo decir que salí bastante
Bien parado.
Aunque no lo recomiendo.
Hay que tener muy claro
Hacia donde se va.
Ahora hay una pibita
Rondando mi jardín.
Y mientras la miro sé
Que sabré acceder
A sus deseos.
Y no puedo más que sonreír.
Con una mano cojo la cuchara
Y con la otra
Abro la puerta.
De hacer por una mujer
No puedo más que reírme de mi mismo.
Lo que puede hacernos la soledad:
Comer barro con cuchara
Y saborearlo como a la más
Dulce miel.
Yo jamás me arrepiento
De los actos que mi corazón
Me empuja a cometer.
Soy consciente de que llegado
El momento
Volveré a cometer los mismos
Cálidos
Errores.
Poco importa
Por quién.
-Importa el mensaje
Y no el mensajero-
Suelo atormentarme
Por todas esas mujercitas
De la adolescencia
A las que deje escapar,
Sencillamente, por estar
Interesado en las
Miserias de los hombres.
Y no me conforme con ser testigo.
Yo también me hundí en ellas.
Y Debo decir que salí bastante
Bien parado.
Aunque no lo recomiendo.
Hay que tener muy claro
Hacia donde se va.
Ahora hay una pibita
Rondando mi jardín.
Y mientras la miro sé
Que sabré acceder
A sus deseos.
Y no puedo más que sonreír.
Con una mano cojo la cuchara
Y con la otra
Abro la puerta.