Crivas92
Poeta recién llegado
Perdidas entre altos y robustos palacetes de cillar, caminan dos almas tomadas de la mano, observando el cielo despejado, la campana de la catedral, la vereda de piedra, y volteando intermitentemente a conectar sus miradas, a inhalar sus sonrisas para volver a voltear, no menos confundidos y emocionados.
Las palomas alzan su vuelo a su alrededor, los árboles rodean sus pasos, la lluvia humedece sus ropas, los charcos ensucian sus pies, y ellos se arrojan una segunda mirada mostrando sus dientes, frunciendo las cuencas de sus ojos, juntando sus párpados, arrugando sus tabiques, mientras el goteo salpica sobre sus cabezas.
¿Habría un mejor lugar para mirarse como se miran, mojarse las ropas y embarrarse los pies, volver a oír esa vieja canción mientras se toman de las manos? Quizás en otra situación; si recortaran sus siluetas y las pegaran sobre una página de papel reciclado, con palabras y dibujos a medio hacer, borroneados por el mismo lapicero con el que fueron escritos y dibujados; sus pupilas brillarían del mismo modo al encontrarse sus miradas por tercera ves, mientras se preguntan como llegaron ahí.
Las palomas alzan su vuelo a su alrededor, los árboles rodean sus pasos, la lluvia humedece sus ropas, los charcos ensucian sus pies, y ellos se arrojan una segunda mirada mostrando sus dientes, frunciendo las cuencas de sus ojos, juntando sus párpados, arrugando sus tabiques, mientras el goteo salpica sobre sus cabezas.
¿Habría un mejor lugar para mirarse como se miran, mojarse las ropas y embarrarse los pies, volver a oír esa vieja canción mientras se toman de las manos? Quizás en otra situación; si recortaran sus siluetas y las pegaran sobre una página de papel reciclado, con palabras y dibujos a medio hacer, borroneados por el mismo lapicero con el que fueron escritos y dibujados; sus pupilas brillarían del mismo modo al encontrarse sus miradas por tercera ves, mientras se preguntan como llegaron ahí.