TQM+QM
Poeta recién llegado
Llevo el polvo de caminos que no tienen final,
En la grieta de mis manos, se guarda la sal.
Cada pueblo fue un relámpago, un breve calor,
y yo sigo, horizonte de piedra y de sol.
Oyeme, viento del sur, lleva mi voz,
Que se pierde en la llanura con tu canción.
No hay raíz en este suelo para mi pie...
Soy el que junta silencios, el que quema el ayer,
Un jangadero de sueños que no pudo envejecer.
Navego un río de tierra, bajo el mismo tutor,
Un farol en la noche, soy... el caminador.
He visto cielos de luto y de un azul traicionero,
He dormido con la luna por única mujer.
Aprendí que en la mirada de un niño o de un perro,
está el mapa verdadero, lo que ando buscando.
Y a veces, en un umbral, una voz, un café,
Siento el peso del mundo alejarse de mí.
Es un instante nomás, un latir, un temblor,
Y la piedra en el pecho se vuelve... flor.
Llevo el polvo... de caminos... sin final