Volcaré en papel las palabras
que por mi boca no pasan
y hacen eco en mi corazón.
Tiemblo al pensar
su resunar en tus ojos
y ruego clemencia de rodillas
por adelantado.
Para quién mi sonrisa
ha imantado
con luz en la voz y belleza
sigo implorando seas por siempre
la llave de mi imaginación
cuando me confiese ante tí
diciendo que te amo.