grey portrait
Poeta recién llegado
Amaneció su rostro con un tono visceral y su cuerpo se deshizo adoptando la textura del aceite, deslizándose lentamente por el pétalo de un jazmín. De repente, como si de una explosión se tratase, el aceite fulguraba por el cuerpo de la flor y estalló provocando el resurgir de un obelisco que acechaba bajo tierra la sombra de los cuervos. El estómago del obelisco concluyó la melodía sin pudor dando paso a un vómito que salpicó el universo y lo catapultó a un nuevo escenario dominado por soldaditos de color rojo.