IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
"Gracias a la oscuridad, me permito valorar mi luz"
Entre desgracias completas,
aceptamos la negación,
y negamos toda aceptación,
en aquel limbo, vagamos,
pensando por siempre,
que nuestra luz nos abrirá nuevos caudales,
que tarde o temprano nos conducirán,
a un posible mar permanente,
poco sabrá la belleza,
porque todo lo que se observa es horror,
vagaremos sin cimiento,
con un frío que de a poco nos sepulta,
entumecidos los sentidos,
reencarnando, seremos oscuridad,
porque nuestra luz,
entre tiempos inmensos,
no es ni ceniza,
y cuando respiremos vacío,
solo quedará la simulación
de un arrepentimiento innegable,
y cuando se nos encarne la desgracia,
observaremos todo infierno,
porque seremos dolor eterno.
Entre desgracias completas,
aceptamos la negación,
y negamos toda aceptación,
en aquel limbo, vagamos,
pensando por siempre,
que nuestra luz nos abrirá nuevos caudales,
que tarde o temprano nos conducirán,
a un posible mar permanente,
poco sabrá la belleza,
porque todo lo que se observa es horror,
vagaremos sin cimiento,
con un frío que de a poco nos sepulta,
entumecidos los sentidos,
reencarnando, seremos oscuridad,
porque nuestra luz,
entre tiempos inmensos,
no es ni ceniza,
y cuando respiremos vacío,
solo quedará la simulación
de un arrepentimiento innegable,
y cuando se nos encarne la desgracia,
observaremos todo infierno,
porque seremos dolor eterno.