Alfredo Grajales Sosa
Poeta que considera el portal su segunda casa
Te obsequié mi lado izquierdo
donde el corazón reside
y a pulsaciones describe
lo bello de tu recuerdo.
Ambos de común acuerdo:
tu imagen mantienen viva,
esa sonrisa adictiva
de magia cautivadora
que de ti mi ser añora,
pues le resulta atractiva.
Navega en mi cuerpo entero
entre mi sangre mezclada
completamente arraigada
en mi corazón trampero.
Como todo un traicionero
me arrebata la razón
no concede explicación
o algún motivo aparente
se apodera de mi mente:
y me estafa el corazón.
Mi ser es tuyo completo,
no quisiera imaginarme,
si llegas a abandonarme
me quedaría incompleto.
Como si fuera un boceto
solo trazos sin razón
en completa desazón
me derrumbo sin salida
porque te llevo adherida:
pegadita al corazón.
donde el corazón reside
y a pulsaciones describe
lo bello de tu recuerdo.
Ambos de común acuerdo:
tu imagen mantienen viva,
esa sonrisa adictiva
de magia cautivadora
que de ti mi ser añora,
pues le resulta atractiva.
Navega en mi cuerpo entero
entre mi sangre mezclada
completamente arraigada
en mi corazón trampero.
Como todo un traicionero
me arrebata la razón
no concede explicación
o algún motivo aparente
se apodera de mi mente:
y me estafa el corazón.
Mi ser es tuyo completo,
no quisiera imaginarme,
si llegas a abandonarme
me quedaría incompleto.
Como si fuera un boceto
solo trazos sin razón
en completa desazón
me derrumbo sin salida
porque te llevo adherida:
pegadita al corazón.
Última edición: