JLA
Poeta asiduo al portal
No contesto a la palabra del deambulante,
Tampoco le ofrezco la brisa,
No le estrecho mis brazos amables,
Al fervor que se da en lejanía.
Sin embargo no desprecio,
Y atento a cada palabra mi oído,
Mi alma y sus cinco sentidos,
La voz de la caldera tremenda.
No pretendo, Ni justifico,
Sin embargo soy paciente,
No le otorgo al indulgente,
Esa misma indiferencia.
Veleidosos son los canarios,
Al volar en el pensamiento,
Si las agujas se disparan,
Como lloviznas al pavimento.
Y mi país, ¿Idiosincrasia?
Blasfemias, La barca es contigua,
Egoísta, Es el manifiesto,
De la gente y sus revestimientos.
Ni político, Ni rebelde,
En fraternidad es que yo vivo,
No le otorgo mi miramiento
Mas que a mi tierra total provista.
Tampoco le ofrezco la brisa,
No le estrecho mis brazos amables,
Al fervor que se da en lejanía.
Sin embargo no desprecio,
Y atento a cada palabra mi oído,
Mi alma y sus cinco sentidos,
La voz de la caldera tremenda.
No pretendo, Ni justifico,
Sin embargo soy paciente,
No le otorgo al indulgente,
Esa misma indiferencia.
Veleidosos son los canarios,
Al volar en el pensamiento,
Si las agujas se disparan,
Como lloviznas al pavimento.
Y mi país, ¿Idiosincrasia?
Blasfemias, La barca es contigua,
Egoísta, Es el manifiesto,
De la gente y sus revestimientos.
Ni político, Ni rebelde,
En fraternidad es que yo vivo,
No le otorgo mi miramiento
Mas que a mi tierra total provista.