puroamor
Poeta fiel al portal
Mi patria, está muerta.
La mató la bestialidad intensa
de las huestes nefastas
que profanaron su espíritu,
hirieron su armonía,
destruyeron su esperanza
y abandonaron su cadáver putrefacto
entre sus ruinas morales.
Ese grosero despojo, — trofeo del mal —,
gloriosamente renacerá del dolor
de los que siempre la hemos amado,
y los cobardes que la abandonaron
cuando lentamente agonizaba,
habrán de escuchar el despertar
de un pueblo indómito,
que la hará vivificarse de las simientes
de bondad y justicia,
y le devolverá el honor
a quien, —a mano de traidores—,
murió, vilmente prostituida…
Un nuevo sendero…
un devenir de paz…
para ti yo quiero,
¡Patria mía!
¡Patria de mi corazón!
Amén.