Son básicos instintos, primitivos.
Deliro cada vez que los dibujo.
Salvajes comen pétalos lascivos.
Me desgarran sus fórmulas de embrujo.
Se remecen sus senos eruptivos.
Su trampa femoral es todo un lujo.
A mis manos se aferran sus motivos.
Ya todos los torrentes son un flujo.
Cumplamos la misión que nos confiere
esa fracción de mundo que nos toca.
Forcemos a que el tiempo nos espere
y con besos cerrémosle la boca
a la fiera que siempre nos prefiere
en el trayecto de una bala loca.
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