Scoff
Poeta recién llegado
El viento de la revolución se mueve sigiloso, entre las estrechas calles de mi ciudad. Las bestias del campanario no lo perciben, pues ocupan su tiempo en enrejar sus cristaleras de la realidad.
Armaos con pluma y cultura, pues la llama de la anarquía se prepara para arder, y reducir cada uno de sus prepotentes tronos.
Y vosotros, enemigos: no temeréis, no huiréis, pues se dará que quedaréis enterrados bajo vuestra propia insensibilidad.
Armaos con pluma y cultura, pues la llama de la anarquía se prepara para arder, y reducir cada uno de sus prepotentes tronos.
Y vosotros, enemigos: no temeréis, no huiréis, pues se dará que quedaréis enterrados bajo vuestra propia insensibilidad.
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