Estrellafugaz
Poeta recién llegado
Edificios altos, ventanas abiertas, olor de niño.
Escuchando jazz, la cuerda saltando y el ir venir
de la ropa en el tejado.
El barrio escueto, sucio, de aquella ciudad
de promisoria y relevante antigüedad
se extendía por mi vista como el pájaro
que despliega sus alas queriendo volar.
Grande, extenso, de esperado infortunio,
Caminaba por entonces esa gente,
sin mas pesar que no nacer como otros, con mas suerte.
En un escalón de piedra liza encontré asiento
Ya Sin pieles, ni sedas hermosas
Ni damas de alcurnias alebrosas,
Me puse así a platicar.
A Contar la novela y recibir a los niños
que botaban la bolsa y se ponían a jugar.
En mi bolso no llevaba más que un poco de pan,
en mi cuerpo una boca y unos pies
que conocieron la bondad de las personas
por primera vez.
Escuchando jazz, la cuerda saltando y el ir venir
de la ropa en el tejado.
El barrio escueto, sucio, de aquella ciudad
de promisoria y relevante antigüedad
se extendía por mi vista como el pájaro
que despliega sus alas queriendo volar.
Grande, extenso, de esperado infortunio,
Caminaba por entonces esa gente,
sin mas pesar que no nacer como otros, con mas suerte.
En un escalón de piedra liza encontré asiento
Ya Sin pieles, ni sedas hermosas
Ni damas de alcurnias alebrosas,
Me puse así a platicar.
A Contar la novela y recibir a los niños
que botaban la bolsa y se ponían a jugar.
En mi bolso no llevaba más que un poco de pan,
en mi cuerpo una boca y unos pies
que conocieron la bondad de las personas
por primera vez.