darwinsin
Poeta que considera el portal su segunda casa
¡Oh mi tierra, mi majestuoso suelo!
El alba reverdece todas las montañas, la superficie en el invierno huele diferente, una fragancia agudiza tus sentidos, te conmueve la suavidad de su fértil corazón, sus lomas, sus volcanes, sus elevaciones te llevan a la curiosidad y a la diversidad de su flora y fauna.
El fauno es amigable, tierno, dulce, acogedor, servil, bondadoso como los animales de mi celestial terruño.
Parcela divina, éter policromado.
En el verano los canguiles de gas saltan parecen que se divierten, juegan con el viento éstos abrazan con sus húmedos brazos los verdes prados.
El manto que cubre mi parcela es azul intenso.
Intensas se vuelven las noches, tienen un embrujo, las paredes te hablan y la oscuridad te abraza con su manto.
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