Alfredo Grajales Sosa
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ya sus quince primaveras
mi pequeña está cumpliendo
de su niñes va partiendo
para entrar a otras praderas.
Y gozar de las quimeras
que otorga la juventud
a vivir en plenitud
y a gozar en abundancia
de tu pubertad la estancia
sin ninguna prontitud.
Aún recuerdo aquellos días
de camino hacia la escuela
en mis hombros mi chicuela
que contenta sonreías.
Al futuro no veías
solo importaba el presente
nada era tan urgente
que a casa llegar corriendo
mamá aguardaba sonriendo
para abrazarte impaciente.
Los años maravillosos
los que en tu niñes viviste
y que siempre compartiste
con tus hermanos hermosos.
Igual que caballos briosos
el cansancio no alcanzaba
y que a ti te contagiaba
para hacer tus travesuras
unas pequeñas diabluras
que mamá solo observaba.
Ser una hermosa princesa
de niña siempre soñabas
en mis piernas te sentabas
lo recuerdo con tristeza.
Acaricié tu cabeza
peinando tu cabellera
ay, si ese tiempo volviera
mi vida entera daría
mi princesa cargaría
tan solo una vez siquiera.
Habrá muchas ocasiones
que como en este momento
sientas en tu pensamiento
fallezcan tus ilusiones.
Mas nunca te decepciones
si sufres una caída
eso es parte de la vida
tropezar es enseñanza
tú conserva la esperanza
y serás retribuida.
Si en ocasiones la vida
a tu corazón oprime
que nada te desanime
encontrarás la salida.
No le concedas cabida
ni un segundo a la amargura
que a nuestras almas tortura
camina con la confianza
en dios cifra tu esperanza
él te guiará con ternura.
No te olvides que la vida
todo cobra en su momento
no vale arrepentimiento
habrás de ser corregida.
De la pulcritud asida
por esta vida transita
y que el creador te permita
continuar hacia adelante
nunca pecar de arrogante
y ser altanera evita.
Que siempre la sencillez
de tu alama siga pura
y que irradies la blancura
que proyecta la honradez.
Siempre actúes con sensatez
jamás juzgues la apariencia
que siempre tengas conciencia
del lugar donde naciste
y con orgullo creciste
siempre conserva tu esencia.
En mi corazón sin duda
tú serás una princesa
serás mi niña traviesa
no habrá nada que lo eluda.
Cuando a recordar acuda
esos tiempos de tu infancia
recordaré con prestancia
esos años tan hermosos
momentos maravillosos
me embeleso en su fragancia.
De la vida lo mejor
con gran amor te deseo
y triunfante, ya te veo
rodeada siempre de amor.
De tu familia el calor
estará para abrigarte
siempre atentos a abrazarte
con cariño mi princesa
como a una inmensa riqueza
siempre vamos a cuidarte.
Por siempre estará Papá
para darte un buen consejo
y que te cubra el reflejo
por siempre de tu mama.
La que siempre te amará
a pesar de tus tropiezos
siempre estarás en sus rezos
que en esta vida te cuides
que de ella nunca te olvides
que te cubrió en embelesos.
Hoy todo ha quedado atrás,
ya mi bella princesita
es toda una señorita
al destino enfrentarás.
Solita nunca estarás
tus padres siempre contigo
como padre, como amigo
de la mano, te prometo
ir juntos, me comprometo,
pues siempre cuentas conmigo.
mi pequeña está cumpliendo
de su niñes va partiendo
para entrar a otras praderas.
Y gozar de las quimeras
que otorga la juventud
a vivir en plenitud
y a gozar en abundancia
de tu pubertad la estancia
sin ninguna prontitud.
Aún recuerdo aquellos días
de camino hacia la escuela
en mis hombros mi chicuela
que contenta sonreías.
Al futuro no veías
solo importaba el presente
nada era tan urgente
que a casa llegar corriendo
mamá aguardaba sonriendo
para abrazarte impaciente.
Los años maravillosos
los que en tu niñes viviste
y que siempre compartiste
con tus hermanos hermosos.
Igual que caballos briosos
el cansancio no alcanzaba
y que a ti te contagiaba
para hacer tus travesuras
unas pequeñas diabluras
que mamá solo observaba.
Ser una hermosa princesa
de niña siempre soñabas
en mis piernas te sentabas
lo recuerdo con tristeza.
Acaricié tu cabeza
peinando tu cabellera
ay, si ese tiempo volviera
mi vida entera daría
mi princesa cargaría
tan solo una vez siquiera.
Habrá muchas ocasiones
que como en este momento
sientas en tu pensamiento
fallezcan tus ilusiones.
Mas nunca te decepciones
si sufres una caída
eso es parte de la vida
tropezar es enseñanza
tú conserva la esperanza
y serás retribuida.
Si en ocasiones la vida
a tu corazón oprime
que nada te desanime
encontrarás la salida.
No le concedas cabida
ni un segundo a la amargura
que a nuestras almas tortura
camina con la confianza
en dios cifra tu esperanza
él te guiará con ternura.
No te olvides que la vida
todo cobra en su momento
no vale arrepentimiento
habrás de ser corregida.
De la pulcritud asida
por esta vida transita
y que el creador te permita
continuar hacia adelante
nunca pecar de arrogante
y ser altanera evita.
Que siempre la sencillez
de tu alama siga pura
y que irradies la blancura
que proyecta la honradez.
Siempre actúes con sensatez
jamás juzgues la apariencia
que siempre tengas conciencia
del lugar donde naciste
y con orgullo creciste
siempre conserva tu esencia.
En mi corazón sin duda
tú serás una princesa
serás mi niña traviesa
no habrá nada que lo eluda.
Cuando a recordar acuda
esos tiempos de tu infancia
recordaré con prestancia
esos años tan hermosos
momentos maravillosos
me embeleso en su fragancia.
De la vida lo mejor
con gran amor te deseo
y triunfante, ya te veo
rodeada siempre de amor.
De tu familia el calor
estará para abrigarte
siempre atentos a abrazarte
con cariño mi princesa
como a una inmensa riqueza
siempre vamos a cuidarte.
Por siempre estará Papá
para darte un buen consejo
y que te cubra el reflejo
por siempre de tu mama.
La que siempre te amará
a pesar de tus tropiezos
siempre estarás en sus rezos
que en esta vida te cuides
que de ella nunca te olvides
que te cubrió en embelesos.
Hoy todo ha quedado atrás,
ya mi bella princesita
es toda una señorita
al destino enfrentarás.
Solita nunca estarás
tus padres siempre contigo
como padre, como amigo
de la mano, te prometo
ir juntos, me comprometo,
pues siempre cuentas conmigo.
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