florenciagarcia
Poeta recién llegado
yo, que amo con locura lo que amo... yo que desespero cuando algo no espera
yo, que sufro cuando alguien cierra la puerta y se va, yo que sonrío frente al espejo para ver como me vería siendo feliz
y que lloro frente a un viejo libro que me regalaron hace tiempo
yo que sueño con un mundo libre de mediocridad,
sueño con lo justo y lo hermoso
yo que imagino el arte de amar como la máxima expresión de nuestras pieles
yo que no sé cocinar pero puedo deleitar cualquier sabor con las palabras
que soy desordenada pero nunca pierdo las hojas de mi memoria
yo que supe resignarme ante el desprecio ajeno y los abrazos traidores
y sin embargo hoy me quedé muda y no pude despertar
porque descubrí que sangraba mi herida
y manchaba lo que hasta ahora conseguì
yo que creì morir cuando no me amaban
que sentí padecer los errores ajenos
y me ví solita en el mundo
sentada en ell temeroso tren
que algunas veces no tiene regreso...
hoy descubrí las palabras que me faltaban
esas que por temor desterrè de mi vocabulario
y que hoy mientras lloro se graban en mi cuerpo
con una mezcla de alegría y de dolor
e inundan mis ojos de esperanza y vigor
y descubro que no necesito más
que la belleza que se acuna en mis brazos
y duerme tocandome el pelo
con su inocencia brillante
llenandome de VIDA y FELICIDAD
yo, que sufro cuando alguien cierra la puerta y se va, yo que sonrío frente al espejo para ver como me vería siendo feliz
y que lloro frente a un viejo libro que me regalaron hace tiempo
yo que sueño con un mundo libre de mediocridad,
sueño con lo justo y lo hermoso
yo que imagino el arte de amar como la máxima expresión de nuestras pieles
yo que no sé cocinar pero puedo deleitar cualquier sabor con las palabras
que soy desordenada pero nunca pierdo las hojas de mi memoria
yo que supe resignarme ante el desprecio ajeno y los abrazos traidores
y sin embargo hoy me quedé muda y no pude despertar
porque descubrí que sangraba mi herida
y manchaba lo que hasta ahora conseguì
yo que creì morir cuando no me amaban
que sentí padecer los errores ajenos
y me ví solita en el mundo
sentada en ell temeroso tren
que algunas veces no tiene regreso...
hoy descubrí las palabras que me faltaban
esas que por temor desterrè de mi vocabulario
y que hoy mientras lloro se graban en mi cuerpo
con una mezcla de alegría y de dolor
e inundan mis ojos de esperanza y vigor
y descubro que no necesito más
que la belleza que se acuna en mis brazos
y duerme tocandome el pelo
con su inocencia brillante
llenandome de VIDA y FELICIDAD