J. Enrique
Poeta recién llegado
Le dedico un soneto.
Cuando puedo retener tu mirada,
fijar mis ojos, teniéndote enfrente,
y me abres, libre, las puertas de tu mente;
te descubro decepcionada cansada.
La vida se ha vuelto ahora maldada.
En tanto revuelo, has de ser paciente,
plantar cara a la adversidad, ser valiente;
que no te vean desfallecer derrotada.
Hazte fuerte de cuerpo y de corazón.
Mantén bien alta y asentada la cabeza;
que todo en esta vida tiene su razón.
Siga tu mirada plena de limpieza,
para muchos eres sustento y armazón.
Si vienen dudas, reflexiona, ama y reza.
Cuando puedo retener tu mirada,
fijar mis ojos, teniéndote enfrente,
y me abres, libre, las puertas de tu mente;
te descubro decepcionada cansada.
La vida se ha vuelto ahora maldada.
En tanto revuelo, has de ser paciente,
plantar cara a la adversidad, ser valiente;
que no te vean desfallecer derrotada.
Hazte fuerte de cuerpo y de corazón.
Mantén bien alta y asentada la cabeza;
que todo en esta vida tiene su razón.
Siga tu mirada plena de limpieza,
para muchos eres sustento y armazón.
Si vienen dudas, reflexiona, ama y reza.