Ahora que estás llorando en la distancia
Que te ahogan la pena y la nostalgia
Has de saber que nada dura eternamente
Ni soledad, dolor, tristeza o verte
Alejado de tu tierra, casa y gente.
Cuando uno se va y el alma llora
Y se deja muy lejos a quien quieres
Uno no ve jamás, nunca la hora
De que los días pasen sin morderte.
Lejos te has ido y te sentimos lejos
Pero nunca dejaremos de quererte,
No te sientas dejado a tu suerte
Porque pase lo que pase te queremos.
Los días pasan y se llevan presto
Los miedos, el dolor y la apatía
Se llevan la soledad dejando puesto
Un manto de normalidad y de alegría.
Debes, hijo, sentarte, hazme caso
A hablar con los demonios del fracaso
Que estos días te hacen compañía,
Diles que necesitas muy urgente
Recuperar de nuevo la alegría, verte fuerte
Y disfrutar de nuevo de la vida.
Piensa siempre, hijo mío, lo primero
Estés donde tú estés, cerca o lejos
Y si la soledad te roe muy por dentro
Que soy tu padre siempre y que te quiero.
Que te ahogan la pena y la nostalgia
Has de saber que nada dura eternamente
Ni soledad, dolor, tristeza o verte
Alejado de tu tierra, casa y gente.
Cuando uno se va y el alma llora
Y se deja muy lejos a quien quieres
Uno no ve jamás, nunca la hora
De que los días pasen sin morderte.
Lejos te has ido y te sentimos lejos
Pero nunca dejaremos de quererte,
No te sientas dejado a tu suerte
Porque pase lo que pase te queremos.
Los días pasan y se llevan presto
Los miedos, el dolor y la apatía
Se llevan la soledad dejando puesto
Un manto de normalidad y de alegría.
Debes, hijo, sentarte, hazme caso
A hablar con los demonios del fracaso
Que estos días te hacen compañía,
Diles que necesitas muy urgente
Recuperar de nuevo la alegría, verte fuerte
Y disfrutar de nuevo de la vida.
Piensa siempre, hijo mío, lo primero
Estés donde tú estés, cerca o lejos
Y si la soledad te roe muy por dentro
Que soy tu padre siempre y que te quiero.