¡Oh mi señor!

americo

Poeta recién llegado
download.ashx


¡Oh mi señor!


¡Oh mi señor!
Cuan pecador eh sido, cada día
Cuan inocente como cordero
Voy al matadero, con sogas que duelen
Que son más fuertes, más fuertes que el alma
Y lloro con corazón destrozado
Con ese corazón que por tu voz, ya está marcado


¡Oh mi señor!
Cuán lejos me siento, de tu rebaño
Cuán grande ha sido el dolor, que he causado
En aquellos tiempos de mi temporal vida.


¡Oh mi señor!
recuerdo ahora, cuando alce mi mano
Y fui valiente, ante tus ojos
Y te pedí, que me envíes a mí
Para poder, ser probado


¡Oh mi señor!
Cuan lindos y puros fueron esos días
Pero tenía, que pasar por un velo
Y de todos esos momentos, me olvidaría
Y en mis días seria tentado
Desarraigado, de tu mano.


¡Oh mi señor!
Puedo sentir tu dolor
Como cuan, a un hijo te arrebatan, de tu mano



¡Oh mi señor!
Cuán grande había sido tu plan
Cuan sabias, habían sido tus palabras


¡Oh mi señor!
Pude escuchar y sentir tus palabras
Y entrar en tu camino, por el pacto ofrecido
A esos antiguos, hermanos de sangre

¡Oh mi señor!
Me siento caído
Destrozado, desolado
Pero aun así, no dejo de creer en tus palabras
Y tengo la fe, de tus promesas.


¡Oh mi señor!
Pensando en lo vivido
Y el poder que me dio, el testimonio
Me arrodillo ante ti, y soy humilde en palabras
Con sentimientos sinceros
Sabes, ahora que te quiero.


¡Oh mi señor!
Cúbreme con tu amor
Y saca de mí, este dolor
Y llévame en tu sendero iluminado
A ese lugar, donde no hay tristezas
Donde la paz se ve, a cada lado
Donde mi alma, pueda sentirse calmada
Donde mis palabras, dominen el cuerpo
Y me perfeccione en vos, cada día.

¡Oh mi señor!
Cuán grande es tu amor
Cuan verdaderas tus palabras


¡Oh mi señor!
Cuan arrepentido me siento
Y cuan pequeño soy
Ante grandes maravillas.
¡Oh mi señor!
Ahora obtuve aquel testimonio
Que en su dolor, testificaba
! El hombre no es nada!
¡Oh mi señor!
No soy digno, de mirarte
De tocarte, tampoco de estar en tus lugares sagrados.
¡Oh mi señor!
Me enviaste a ser probado
Y te he fallado.

¡Oh mi señor!
Sé que no puedo volver, a ser enviado
Y pereceré en ese oscuro lejano
Déjame entonces mis sueños
Esos sueños
Que en su momento, me elevaron.

¡Oh mi señor!
Sácame de este lugar
Donde la tela, es fina
Y la seda, cuan elegante mirada
Cubre el orgullo, de todos los hombres.

¡Oh mi señor!
Déjame escuchar tu vos
Por última vez
Y podre en lo infinito, desaparecer
Y sabiendo, tu plan
También me imagino tu dolor.
¡Oh mi señor!
Cuán grande es el dolor, de perder un hijo
Perdóname entonces, por no escuchar tus susurros
Por no saber conducirme, por senderos, de bien
En donde la miel, fueron y serán tus palabras
Por siempre y para siempre.


Autor : Amedico

 
Hermoso escrito, las personas con el día a día nos olvidamos de aquel ser tan importante, DIOS, el es el pilar en nuestras vidas, He pasado por momentos muy duros en mi vida, gracias a ello escribo, mas que eso, ello me acerco a dios, a conocerlo un poco mas.
Tu escrito es un clamor a la salvación, Dios nos dice que es lo correcto que debemos hacer, el problema es no tener la fuerza suficiente para hacer lo que nos pide, somos débiles y mas cuando estamos solos y llenos de dolor.
Pero dios nunca deja solo a sus hijos... Siempre habrá una salida.

Me gusto de verdad.
Mi reputación y mis mas sinceros saludos.
 
download.ashx


¡Oh mi señor!


¡Oh mi señor!

Cuan pecador eh sido, cada día

Cuan inocente como cordero

Voy al matadero, con sogas que duelen

Que son más fuertes, más fuertes que el alma

Y lloro con corazón destrozado

Con ese corazón que por tu voz, ya está marcado




¡Oh mi señor!

Cuán lejos me siento, de tu rebaño

Cuán grande ha sido el dolor, que he causado

En aquellos tiempos de mi temporal vida.




¡Oh mi señor!

recuerdo ahora, cuando alce mi mano

Y fui valiente, ante tus ojos

Y te pedí, que me envíes a mí

Para poder, ser probado





¡Oh mi señor!

Cuan lindos y puros fueron esos días

Pero tenía, que pasar por un velo

Y de todos esos momentos, me olvidaría

Y en mis días seria tentado

Desarraigado, de tu mano.





¡Oh mi señor!

Puedo sentir tu dolor
Como cuan, a un hijo te arrebatan, de tu mano



¡Oh mi señor!

Cuán grande había sido tu plan

Cuan sabias, habían sido tus palabras





¡Oh mi señor!

Pude escuchar y sentir tus palabras

Y entrar en tu camino, por el pacto ofrecido

A esos antiguos, hermanos de sangre



¡Oh mi señor!

Me siento caído

Destrozado, desolado

Pero aun así, no dejo de creer en tus palabras

Y tengo la fe, de tus promesas.





¡Oh mi señor!

Pensando en lo vivido

Y el poder que me dio, el testimonio

Me arrodillo ante ti, y soy humilde en palabras

Con sentimientos sinceros

Sabes, ahora que te quiero.




¡Oh mi señor!

Cúbreme con tu amor

Y saca de mí, este dolor

Y llévame en tu sendero iluminado

A ese lugar, donde no hay tristezas

Donde la paz se ve, a cada lado

Donde mi alma, pueda sentirse calmada

Donde mis palabras, dominen el cuerpo

Y me perfeccione en vos, cada día.



¡Oh mi señor!

Cuán grande es tu amor

Cuan verdaderas tus palabras





¡Oh mi señor!

Cuan arrepentido me siento

Y cuan pequeño soy

Ante grandes maravillas.

¡Oh mi señor!

Ahora obtuve aquel testimonio

Que en su dolor, testificaba

! El hombre no es nada!

¡Oh mi señor!

No soy digno, de mirarte

De tocarte, tampoco de estar en tus lugares sagrados.

¡Oh mi señor!

Me enviaste a ser probado

Y te he fallado.



¡Oh mi señor!

Sé que no puedo volver, a ser enviado

Y pereceré en ese oscuro lejano

Déjame entonces mis sueños

Esos sueños

Que en su momento, me elevaron.



¡Oh mi señor!

Sácame de este lugar

Donde la tela, es fina

Y la seda, cuan elegante mirada

Cubre el orgullo, de todos los hombres.



¡Oh mi señor!

Déjame escuchar tu vos

Por última vez

Y podre en lo infinito, desaparecer

Y sabiendo, tu plan

También me imagino tu dolor.

¡Oh mi señor!

Cuán grande es el dolor, de perder un hijo

Perdóname entonces, por no escuchar tus susurros

Por no saber conducirme, por senderos, de bien

En donde la miel, fueron y serán tus palabras

Por siempre y para siempre.


Autor : Amedico




Por los siglos de los siglos amen.
 
download.ashx


¡Oh mi señor!


¡Oh mi señor!

Cuan pecador eh sido, cada día

Cuan inocente como cordero

Voy al matadero, con sogas que duelen

Que son más fuertes, más fuertes que el alma

Y lloro con corazón destrozado

Con ese corazón que por tu voz, ya está marcado




¡Oh mi señor!

Cuán lejos me siento, de tu rebaño

Cuán grande ha sido el dolor, que he causado

En aquellos tiempos de mi temporal vida.




¡Oh mi señor!

recuerdo ahora, cuando alce mi mano

Y fui valiente, ante tus ojos

Y te pedí, que me envíes a mí

Para poder, ser probado





¡Oh mi señor!

Cuan lindos y puros fueron esos días

Pero tenía, que pasar por un velo

Y de todos esos momentos, me olvidaría

Y en mis días seria tentado

Desarraigado, de tu mano.





¡Oh mi señor!

Puedo sentir tu dolor
Como cuan, a un hijo te arrebatan, de tu mano



¡Oh mi señor!

Cuán grande había sido tu plan

Cuan sabias, habían sido tus palabras





¡Oh mi señor!

Pude escuchar y sentir tus palabras

Y entrar en tu camino, por el pacto ofrecido

A esos antiguos, hermanos de sangre



¡Oh mi señor!

Me siento caído

Destrozado, desolado

Pero aun así, no dejo de creer en tus palabras

Y tengo la fe, de tus promesas.





¡Oh mi señor!

Pensando en lo vivido

Y el poder que me dio, el testimonio

Me arrodillo ante ti, y soy humilde en palabras

Con sentimientos sinceros

Sabes, ahora que te quiero.




¡Oh mi señor!

Cúbreme con tu amor

Y saca de mí, este dolor

Y llévame en tu sendero iluminado

A ese lugar, donde no hay tristezas

Donde la paz se ve, a cada lado

Donde mi alma, pueda sentirse calmada

Donde mis palabras, dominen el cuerpo

Y me perfeccione en vos, cada día.



¡Oh mi señor!

Cuán grande es tu amor

Cuan verdaderas tus palabras





¡Oh mi señor!

Cuan arrepentido me siento

Y cuan pequeño soy

Ante grandes maravillas.

¡Oh mi señor!

Ahora obtuve aquel testimonio

Que en su dolor, testificaba

! El hombre no es nada!

¡Oh mi señor!

No soy digno, de mirarte

De tocarte, tampoco de estar en tus lugares sagrados.

¡Oh mi señor!

Me enviaste a ser probado

Y te he fallado.



¡Oh mi señor!

Sé que no puedo volver, a ser enviado

Y pereceré en ese oscuro lejano

Déjame entonces mis sueños

Esos sueños

Que en su momento, me elevaron.



¡Oh mi señor!

Sácame de este lugar

Donde la tela, es fina

Y la seda, cuan elegante mirada

Cubre el orgullo, de todos los hombres.



¡Oh mi señor!

Déjame escuchar tu vos

Por última vez

Y podre en lo infinito, desaparecer

Y sabiendo, tu plan

También me imagino tu dolor.

¡Oh mi señor!

Cuán grande es el dolor, de perder un hijo

Perdóname entonces, por no escuchar tus susurros

Por no saber conducirme, por senderos, de bien

En donde la miel, fueron y serán tus palabras

Por siempre y para siempre.


Autor : Amedico


Poema movido a foros generales.

En el foro de obras maestras sólo se admite un tema por usuario. Cualquier otro tema que usted publique en Obras Maestras será borrado sin aviso previo.

Favor de leer el sistema de infracciones que se le aplicará en caso de nueva publicación en Obras Maestras:

http://www.mundopoesia.com/foros/poe...racciones.html

Si usted desea cambiar su obra maestra tiene que avisar a MARIAN GONZALES Y/O JULIA y ellas moverán el tema al foro que usted elija y ya podrá publicar uno nuevo en obras maestras.

EQUIPO DE MODERACIÓN
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba