david8villa
Poeta recién llegado
En estos precisos instantes.
El piso está lleno de feldespatos,
Estoy cavando rectangularmente,
Para adentrar una caja.
Dura, translucida, compacta.
El que escribió Noche de Reyes,
sostiene una vela para alumbrarme.
El cuarzo y el sílice se notan en la oscuridad.
Se escucha el golpeteo de la pala contra la tierra.
En medio de un enjambre de silencio.
Pretendo mantenerme al nivel del agujero.
Para no desmallar o caer.
Aspiro y transpiro.
El viento va y viene.
Relaja el ambiente temático.
Mientras dos caras cercanas se miran.
No hay prisa para la travesía.
El trabajo es lento pero conciso.
Los objetos que rodean la caja son familiares.
Sintetizados para emerger en armonía.
Se termina la primera parte.
Es el momento de bajar el ataúd de porcelana.
Con una polea y cuerda se baja delicadamente.
Se cubre con tierra.
Mi colega empieza a tocar la armónica.
Yo pienso en un poema, pero no lo recito.
La tierra esta nivelada y hemos terminado.
Nadie dejo rosas, ni laureles, ni claveles.
No hubo visitas luego de poner la lápida.
Y no volvimos a ese lugar nunca más.
Pero lo sigo recordando
Todas las noches de los reyes.
Atte. d.v.d.
El piso está lleno de feldespatos,
Estoy cavando rectangularmente,
Para adentrar una caja.
Dura, translucida, compacta.
El que escribió Noche de Reyes,
sostiene una vela para alumbrarme.
El cuarzo y el sílice se notan en la oscuridad.
Se escucha el golpeteo de la pala contra la tierra.
En medio de un enjambre de silencio.
Pretendo mantenerme al nivel del agujero.
Para no desmallar o caer.
Aspiro y transpiro.
El viento va y viene.
Relaja el ambiente temático.
Mientras dos caras cercanas se miran.
No hay prisa para la travesía.
El trabajo es lento pero conciso.
Los objetos que rodean la caja son familiares.
Sintetizados para emerger en armonía.
Se termina la primera parte.
Es el momento de bajar el ataúd de porcelana.
Con una polea y cuerda se baja delicadamente.
Se cubre con tierra.
Mi colega empieza a tocar la armónica.
Yo pienso en un poema, pero no lo recito.
La tierra esta nivelada y hemos terminado.
Nadie dejo rosas, ni laureles, ni claveles.
No hubo visitas luego de poner la lápida.
Y no volvimos a ese lugar nunca más.
Pero lo sigo recordando
Todas las noches de los reyes.
Atte. d.v.d.
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