soldado
Poeta recién llegado
Déjame envolverte en mis caricias
Deja que el silencio guíe mis manos,
Que enciendan tu cuerpo y apagarlo con mis besos.
Que cada rincón de tu piel,
Esta vez sea liberado.
Que la abundancia de mis versos
Dentro de ti sea encarcelado,
Que mis ojos no vean otra musa
Que solo por ti sean abiertos y apagados.
Que la grandeza de tus labios,
A mi cuerpo deje hipnotizado,
Que la dulzura de tus manos,
Recorran este cuerpo que por ti se ha entrenado.
Invítame a quererte,
Porque mi deseo es poseerte.
Penetrar tu cuerpo y llegar hasta tus emociones,
Que en suspiros me digas,
Quédate conmigo.
Que el vaivén de tus caderas,
Sea mi prisión eterna.
Que los latidos de tu pecho,
Se vuelvan una orquesta.
Que la humedad de tus sentires,
Sean la flama de mis noches,
Que cada célula en mi cuerpo,
Se erice al escuchar tu nombre,
Quiero hacerte el amor..
En el dia, en la tarde y en la noche,
Que cada vez que nos veamos,
Nuestros cuerpos tiemblen,
Y pidan nuestros roces.
Quiero amarte una y otra vez,
Princesa mia.
Y Descansar entre tus piernas.
Hagamos nuestras noches eternas,
Y amémonos hasta la inconciencia..
Deja que el silencio guíe mis manos,
Que enciendan tu cuerpo y apagarlo con mis besos.
Que cada rincón de tu piel,
Esta vez sea liberado.
Que la abundancia de mis versos
Dentro de ti sea encarcelado,
Que mis ojos no vean otra musa
Que solo por ti sean abiertos y apagados.
Que la grandeza de tus labios,
A mi cuerpo deje hipnotizado,
Que la dulzura de tus manos,
Recorran este cuerpo que por ti se ha entrenado.
Invítame a quererte,
Porque mi deseo es poseerte.
Penetrar tu cuerpo y llegar hasta tus emociones,
Que en suspiros me digas,
Quédate conmigo.
Que el vaivén de tus caderas,
Sea mi prisión eterna.
Que los latidos de tu pecho,
Se vuelvan una orquesta.
Que la humedad de tus sentires,
Sean la flama de mis noches,
Que cada célula en mi cuerpo,
Se erice al escuchar tu nombre,
Quiero hacerte el amor..
En el dia, en la tarde y en la noche,
Que cada vez que nos veamos,
Nuestros cuerpos tiemblen,
Y pidan nuestros roces.
Quiero amarte una y otra vez,
Princesa mia.
Y Descansar entre tus piernas.
Hagamos nuestras noches eternas,
Y amémonos hasta la inconciencia..