Espinosa
Poeta recién llegado
Aun se huele la sangre en el valle de Narnakuo.
Paso la noche y amnece.
El suelo esta lleno de cadaveres.
No pueden morir mas.
Todos han muerto
Se ven las almas de noche deambular
creyentes de que el temor les protege y perdona
huyendo para esconderse de la muerte.
Pobres valientes
aun no saben que han muerto.
Aqui han muerto vencedores y vencidos
de todos es tanta sangre.
Miles de cuerpos agonizan mutilados por los cocodrilos.
Trajeron hambrientos los leones
furiosas las colmenas,
las piedras que se tenian a mano se rompian como la ceniza.
Se lucho,
dejando alli si era necesario la vida.
La vida esa mañana sabia que mucha no volveria.
La mejor armadura no resistiria mucho
a los mil grados se derritiria.
Temblaban las montañas.
Caian.
Las mejores espadas estaban llamadas
el lugar apareceria en los de artes y grandes luchas
y respondieron con la sangre esperada
a la mas violenta de las batallas.
Apenas duro la armadura.
Poco mas el escudo.
Entonces las espadas...
Quedaron en el suelo tripas,
corazones,
cabezas.
La niebla...
Cuellos degollados,
cuerpos colgados,
empalados,
ciegos,
se han matado entre ellos.
Entre los vencedores Narnakuo.
La muerte.
El ser.
Se esconden las almas en la espesura y sombra del bosque de carbon.
Mientras,
la muerte,
las observaba y las deja que corran dentro de un circulo llamado tambien como Narnakuo
Narnakuo.
Pobres almas.
Aun no saben que han muerto.
Que las hienas despedazan sus cadaveres
y el olor baña los muertos.
Pierden sus coronas en el barro.
Habian tambien poderosos.
Los gigantes levantaban la tierra al caer.
Narnakuo es sangre mezclada con ceniza.
Amanecer rojo.
No hay otro color otro olor u otra señora que no sea la muerte.
Es un lugar devastado por la guerra.
Muchos son los que han venido
todos.
No existiran mas.
No quedara nada despues de Narnakuo.
Paso la noche y amnece.
El suelo esta lleno de cadaveres.
No pueden morir mas.
Todos han muerto
Se ven las almas de noche deambular
creyentes de que el temor les protege y perdona
huyendo para esconderse de la muerte.
Pobres valientes
aun no saben que han muerto.
Aqui han muerto vencedores y vencidos
de todos es tanta sangre.
Miles de cuerpos agonizan mutilados por los cocodrilos.
Trajeron hambrientos los leones
furiosas las colmenas,
las piedras que se tenian a mano se rompian como la ceniza.
Se lucho,
dejando alli si era necesario la vida.
La vida esa mañana sabia que mucha no volveria.
La mejor armadura no resistiria mucho
a los mil grados se derritiria.
Temblaban las montañas.
Caian.
Las mejores espadas estaban llamadas
el lugar apareceria en los de artes y grandes luchas
y respondieron con la sangre esperada
a la mas violenta de las batallas.
Apenas duro la armadura.
Poco mas el escudo.
Entonces las espadas...
Quedaron en el suelo tripas,
corazones,
cabezas.
La niebla...
Cuellos degollados,
cuerpos colgados,
empalados,
ciegos,
se han matado entre ellos.
Entre los vencedores Narnakuo.
La muerte.
El ser.
Se esconden las almas en la espesura y sombra del bosque de carbon.
Mientras,
la muerte,
las observaba y las deja que corran dentro de un circulo llamado tambien como Narnakuo
Narnakuo.
Pobres almas.
Aun no saben que han muerto.
Que las hienas despedazan sus cadaveres
y el olor baña los muertos.
Pierden sus coronas en el barro.
Habian tambien poderosos.
Los gigantes levantaban la tierra al caer.
Narnakuo es sangre mezclada con ceniza.
Amanecer rojo.
No hay otro color otro olor u otra señora que no sea la muerte.
Es un lugar devastado por la guerra.
Muchos son los que han venido
todos.
No existiran mas.
No quedara nada despues de Narnakuo.