LAIN
Poeta recién llegado
No mereces mi perdón,
pues mi cuerpo fue tu gusto
y tu juguete mi corazón.
Largo, y ni dejes rastro alguno.
Ve y busca a otro
para decirle "estoy arrepentida",
dile "lo lamento" a ese tonto,
pero, procura que se trague tus mentiras.
Pues yo no solo te quería,
te amaba a cada momento,
hasta volverte necesaria, mi vida;
hoy eres mi ultimo sufrimiento.
La noche que nos entregamos al deseo
tus besos y tus caricias me sonaron tan reales,
y aunque fue falso, aun lo creo,
y sé que si volviera a pasar sería agradable.
Lo siento mujer, pero no!
no puedo, ni quiero perdonarte.
Ya no hay vuelta, ya no!
ya olvidé lo que es amarte.
Adiós mujer, adiós por siempre,
esas lagrimas son por todo, menos por amor;
ya me di cuenta que a mi muerte,
sin tí a mi lado, mejor!
No mereces mi perdón, por la simple y sencilla razón de haberme mentido, no mereces mi perdón por el hecho de haberte ido...
pues mi cuerpo fue tu gusto
y tu juguete mi corazón.
Largo, y ni dejes rastro alguno.
Ve y busca a otro
para decirle "estoy arrepentida",
dile "lo lamento" a ese tonto,
pero, procura que se trague tus mentiras.
Pues yo no solo te quería,
te amaba a cada momento,
hasta volverte necesaria, mi vida;
hoy eres mi ultimo sufrimiento.
La noche que nos entregamos al deseo
tus besos y tus caricias me sonaron tan reales,
y aunque fue falso, aun lo creo,
y sé que si volviera a pasar sería agradable.
Lo siento mujer, pero no!
no puedo, ni quiero perdonarte.
Ya no hay vuelta, ya no!
ya olvidé lo que es amarte.
Adiós mujer, adiós por siempre,
esas lagrimas son por todo, menos por amor;
ya me di cuenta que a mi muerte,
sin tí a mi lado, mejor!
No mereces mi perdón, por la simple y sencilla razón de haberme mentido, no mereces mi perdón por el hecho de haberte ido...