POETA DE DIOS
Poeta recién llegado
"No Creo, En La Muerte Eterna
Para Los Corazones Blancos
Para Los Nidales Albos Del Alma
Ni Para Las Manos Inocuas
Nisiquiera Para Los Francos Ojos
Que Miran De Frente
Y An Reuido Del Suelo.
No, No Creo En La Ausencia Imperesedera
Irremediable
Del Poeta Divino
De Las Bocas Que Son Afluentes
De Hielos Candentes.
Las Palbras Son Flores
Que En Los Surcos De Sus Labios
Se Tornan En Maripossas De Colores.
En Mi Capullo Albo Del Alma
En La Cpopa Subterranea De Mi Pecho
Vibra La Semilla Perpetua
De Lo Infinito
Se Construye La Inalcansable Torre
De Los Milenios.
Y La Gente Ambulante De Este Mundo
Nace Con El Ancla Lejana E Inevitable Del Sepulcro
Como Si Cada Noche De Adormecimientos
Fuese El Ironico Ensayo
De Su Sueño Obligatorio
En Las Entrañas De Los Suelos.
Como Lamento, Como Lamento
El Yugo Negro Que An Amarrado
En Los Quebradisos Hombros Del Hombre
Y Que Aya
Subyugado Su Voluntad
A Las Amarras
De Los Dias Finitos.
No Temo A La Capucha Profunda De La Muerte
Ni A Las Vias Enfermisas Que Le Preceden
Si Es Que He Sido
Un Pan De Harina Pura
En La Panera Inmunda
De Esta Humanidad.
¡No, No Creo! En La Eterna Muerte
De Los
Amigos
De Dios."
Para Los Corazones Blancos
Para Los Nidales Albos Del Alma
Ni Para Las Manos Inocuas
Nisiquiera Para Los Francos Ojos
Que Miran De Frente
Y An Reuido Del Suelo.
No, No Creo En La Ausencia Imperesedera
Irremediable
Del Poeta Divino
De Las Bocas Que Son Afluentes
De Hielos Candentes.
Las Palbras Son Flores
Que En Los Surcos De Sus Labios
Se Tornan En Maripossas De Colores.
En Mi Capullo Albo Del Alma
En La Cpopa Subterranea De Mi Pecho
Vibra La Semilla Perpetua
De Lo Infinito
Se Construye La Inalcansable Torre
De Los Milenios.
Y La Gente Ambulante De Este Mundo
Nace Con El Ancla Lejana E Inevitable Del Sepulcro
Como Si Cada Noche De Adormecimientos
Fuese El Ironico Ensayo
De Su Sueño Obligatorio
En Las Entrañas De Los Suelos.
Como Lamento, Como Lamento
El Yugo Negro Que An Amarrado
En Los Quebradisos Hombros Del Hombre
Y Que Aya
Subyugado Su Voluntad
A Las Amarras
De Los Dias Finitos.
No Temo A La Capucha Profunda De La Muerte
Ni A Las Vias Enfermisas Que Le Preceden
Si Es Que He Sido
Un Pan De Harina Pura
En La Panera Inmunda
De Esta Humanidad.
¡No, No Creo! En La Eterna Muerte
De Los
Amigos
De Dios."