No confundas al buen Dios.

wp-contentuploadsmem2.jpg





Bajaste las persianas de la vida,
echaste las cortinas de sombras,
te niegas a ver la luz...
estás en tu derecho.

Nubes que debajo de los escalones
están comprimidas, estáticas.
verás como fuego acabado,
encerrado, lo decides tú.

Solo falta cerrar la tapa del ataúd,
nadie se preocupará...
lo cierras con clavos y martillo,
las velas morirán sin encender.

Resurrección,
de ti depende,
no des ese regalo a otro,
no confundas al buen Dios.



Rosario de Cuenca Esteban

 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba