No me azotes ¡ligero!
con tus palabras encañonadas de misterio
que atraviesan las esporas, de mi fertilidad
¡duelen! ¡duelen!
Esperanza vana, amarga,
deseo que me amarras, amarro,
no salga, Por favor! Que no salga!
para no ilusionarme, apasionarte,
ni empalmarte a mis antojos contiguos.
Y si no te doy, no te dejo,
ni permitirte lujos, ni juego,
ni me mires, es lo que más temo,
mi consejo: epitafio,
solo un prólogo, acorralado.
No puedo ofrecerte, obedecerte
ni tan siquiera verte
soy el fantasma, un espectro,
lo invisible, mar adentro,
me temes y yo también me temo
que cruzar un cuento
requiere tiempo,
tanto me regalas, tanto dependo
mi realidad está lejos-
Y de esta manera perezco! Perezco!
con tus palabras encañonadas de misterio
que atraviesan las esporas, de mi fertilidad
¡duelen! ¡duelen!
Esperanza vana, amarga,
deseo que me amarras, amarro,
no salga, Por favor! Que no salga!
para no ilusionarme, apasionarte,
ni empalmarte a mis antojos contiguos.
Y si no te doy, no te dejo,
ni permitirte lujos, ni juego,
ni me mires, es lo que más temo,
mi consejo: epitafio,
solo un prólogo, acorralado.
No puedo ofrecerte, obedecerte
ni tan siquiera verte
soy el fantasma, un espectro,
lo invisible, mar adentro,
me temes y yo también me temo
que cruzar un cuento
requiere tiempo,
tanto me regalas, tanto dependo
mi realidad está lejos-
Y de esta manera perezco! Perezco!