Coloreo mis heridas,
en negro esmalte.
Fuera, resuenan los ecos
de una civilización perdida,
yerta,
que renace con luna llena.
Sobre un sábado noche...
El reflejo muestra ojeras,
demacrando mi rostro,
viejo, pero tan joven...
y la infancia va quedando atrás,
aquel sol de verano,
sobre el techo de una peña
coleccionando música,
historias y recuerdos.
Miro hacia atrás
y el camino estaba verde,
vigilado por bellos fantasmas.
Miro hacia alante,
se muestra oscuro y tortuoso,
pero a su vez, bello y excitante...
Riesgo, peligros, y dificultades,
que le voy a hacer,
me encantan...
Seguiré creandome heridas,
para pintarlas en negro esmalte.
Amo caer,
porque he aprendido,
que cuanto más fuerte,
es el golpe,
es que más altura he alcanzado,
es que más he volado...
Enamorada de vivir...
Amo llorar,
Amo luchar.
Ahora vuelve a protegerme la luna,
otra luna,
la que siempre había buscado,
rodeada de luminosas estrellas...
Luna encarnada,
en un bello ángel
de majestuosas alas
del color de mis heridas,
las que baño en negro esmalte...
Y entre mis lágrimas,
ahora se dibujará una sonrisa...
en negro esmalte.
Fuera, resuenan los ecos
de una civilización perdida,
yerta,
que renace con luna llena.
Sobre un sábado noche...
El reflejo muestra ojeras,
demacrando mi rostro,
viejo, pero tan joven...
y la infancia va quedando atrás,
aquel sol de verano,
sobre el techo de una peña
coleccionando música,
historias y recuerdos.
Miro hacia atrás
y el camino estaba verde,
vigilado por bellos fantasmas.
Miro hacia alante,
se muestra oscuro y tortuoso,
pero a su vez, bello y excitante...
Riesgo, peligros, y dificultades,
que le voy a hacer,
me encantan...
Seguiré creandome heridas,
para pintarlas en negro esmalte.
Amo caer,
porque he aprendido,
que cuanto más fuerte,
es el golpe,
es que más altura he alcanzado,
es que más he volado...
Enamorada de vivir...
Amo llorar,
Amo luchar.
Ahora vuelve a protegerme la luna,
otra luna,
la que siempre había buscado,
rodeada de luminosas estrellas...
Luna encarnada,
en un bello ángel
de majestuosas alas
del color de mis heridas,
las que baño en negro esmalte...
Y entre mis lágrimas,
ahora se dibujará una sonrisa...