Bree
Poeta recién llegado
Quédate sentado, si quieres,
mirando el rincón,
que hay un lugar llamado augurio
y otro predestinación.
Puedes quedarte contemplando el reloj de arena
y tratar de averiguar
cómo caerá el próximo grano,
de qué forma y de qué color será.
Yo ya no creo en el futuro;
prefiero mirar al cielo,
contar estrellas fugaces
y soñar con ovejas.
Te dejo un beso en un sobre;
espero que te alcance para el viaje de vuelta.
Me quedo esta eternidad sola,
arrancando margaritas a los pétalos
y pelando los huevos de la cáscara.
mirando el rincón,
que hay un lugar llamado augurio
y otro predestinación.
Puedes quedarte contemplando el reloj de arena
y tratar de averiguar
cómo caerá el próximo grano,
de qué forma y de qué color será.
Yo ya no creo en el futuro;
prefiero mirar al cielo,
contar estrellas fugaces
y soñar con ovejas.
Te dejo un beso en un sobre;
espero que te alcance para el viaje de vuelta.
Me quedo esta eternidad sola,
arrancando margaritas a los pétalos
y pelando los huevos de la cáscara.