Enrique Z.
Enrique
¿Qué música sencilla he de tener
para llenar el alma en mis poemas?
¿Qué ritmos melancólicos? ¿Qué temas?
¿Qué palabras vibrantes a ejercer?
¿Qué elocuencia? ¿Tal vez he de imitar
la voz repetitiva de las aves?
¿El poderoso estruendo de los graves
días de tempestad he de cantar?
Reconozco que faltan a mi verso
la sonora grandeza, la fluidez
de la flauta y el eco del escucha.
Pero anhelo la fuerza y el diverso
canto en mi corazón. Su desnudez
me hará algún día renovar la lucha.
para llenar el alma en mis poemas?
¿Qué ritmos melancólicos? ¿Qué temas?
¿Qué palabras vibrantes a ejercer?
¿Qué elocuencia? ¿Tal vez he de imitar
la voz repetitiva de las aves?
¿El poderoso estruendo de los graves
días de tempestad he de cantar?
Reconozco que faltan a mi verso
la sonora grandeza, la fluidez
de la flauta y el eco del escucha.
Pero anhelo la fuerza y el diverso
canto en mi corazón. Su desnudez
me hará algún día renovar la lucha.
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