dimitria
Poeta recién llegado
MOMENTOS DE ODIO
Para que sientas palpitar mi corazón
y te des cuenta de mi dolor,
te escribo con desolación
de todo lo que ha sido mi maldición.
De las angustiosas noches de lágrimas
del misterio que se queda en el cielo,
de las noches frías de Antártida
que me secan de agonía
como si estuviese en África.
De todas las muertes que he deseado tener
y morir con mi pensamiento violento,
que me asfixia;
como la serpiente a la ardilla
sintiéndome una rata
en cualquier alcantarilla.
Para que sientas palpitar mi odio
y te des cuenta de mi dolor,
te escribo con rencor
de todo lo que ha sido mi desolación.
De las angustiosas noches de vómitos
de la muerte que me arrebata la vida,
de los llantos que no dejan de existir
en mi corazón:
que palpita de dolor y amor.
De mis ausencias al mundo sofocado
de mis pecados que vagan en el desahogo
de mis abandonos a tus manos, ya frías,
indicándome que he sido exiliado
de tus manos, tus ojos, tu piel.
Y de mi alma triste, asustada y solitaria
que te escribe con rencor y desolación,
esperando una hemorragia
para acabar con mi corazón.
Para que sientas palpitar mi corazón
y te des cuenta de mi dolor,
te escribo con desolación
de todo lo que ha sido mi maldición.
De las angustiosas noches de lágrimas
del misterio que se queda en el cielo,
de las noches frías de Antártida
que me secan de agonía
como si estuviese en África.
De todas las muertes que he deseado tener
y morir con mi pensamiento violento,
que me asfixia;
como la serpiente a la ardilla
sintiéndome una rata
en cualquier alcantarilla.
Para que sientas palpitar mi odio
y te des cuenta de mi dolor,
te escribo con rencor
de todo lo que ha sido mi desolación.
De las angustiosas noches de vómitos
de la muerte que me arrebata la vida,
de los llantos que no dejan de existir
en mi corazón:
que palpita de dolor y amor.
De mis ausencias al mundo sofocado
de mis pecados que vagan en el desahogo
de mis abandonos a tus manos, ya frías,
indicándome que he sido exiliado
de tus manos, tus ojos, tu piel.
Y de mi alma triste, asustada y solitaria
que te escribe con rencor y desolación,
esperando una hemorragia
para acabar con mi corazón.