Mis pecados capitales

jdgcg2000

Poeta recién llegado
Vuelvo a estar confundido

Por esta lujuria inocente,

Siendo de nuevo ese niño

Que no quiere desvanecerse.

Esta gula de sensaciones,

Este viento del sureste,

Caer en las tentaciones

Que al final nos pervierten.

La pereza de cambiar,

El miedo a tanto cambio,

Cómo poder controlar

Aquello que es tan humano.

La envidia de la soledad,

La soledad de lo cercano,

Aletargado por la necesidad

De tener todo en mis manos.

La avaricia que condena,

Los soles quieren sus lunas,

Pero solo existe una tierra

¿de quién será la fortuna?

Soberbia que llama a soberbia,

No respetar a los demás,

No respetar ni siquiera

Las ganas de libertad.

La ira que llena los pulmones,

La sangre que se altera,

Perderse en tantos nombres

Que al final te desesperan.

Mis pecados capitales,

Mis continuos errores,

Mis ganas de compensarles

Y olvidar tantos golpes.

Pecado sobre pecado,

Hombre solo hombre,

Confiar solo en mis manos

Y querer olvidar mi nombre.
 
Querer olvidar tu nombre, que te viene grande.
A lo mejor te convendría llamarte Tricky, como el Monstruo de las Galletas.
Pero la soberbia respondería así:


<< No me llames Tricky, sino su Majestad, su Alteza Real, el Emperador del Mundo. >>


Y la humildad, quizá agregaría:


<< Pero vuesa merced, las galletas están muy buenas, para desayuno y merienda. >>


Y a lo mejor se uniría al debate, doña envidia:


<< Me da coraje que este tipo esté tan informado, porque todo se basa en los Recuerdos, y esos Recuerdos, a mí se me escapan de las manos, como las truchas vivas que pesco en el río, donde no llevo caña de pescar. >>


¡ Ya vale, envidia ! Por ende, la voz de la experiencia deduciría que...


<< ¡ Eh, un momento ! Este tipo es un poeta honrado, que sostiene sus derechos, haciendo los deberes. >>


O sea, soberbia + humildad + envidia + experiencia = Ego ( la imagen mental que cada cuál tiene, de sí mismo ).
 
Última edición:
Vuelvo a estar confundido

Por esta lujuria inocente,

Siendo de nuevo ese niño

Que no quiere desvanecerse.

Esta gula de sensaciones,

Este viento del sureste,

Caer en las tentaciones

Que al final nos pervierten.

La pereza de cambiar,

El miedo a tanto cambio,

Cómo poder controlar

Aquello que es tan humano.

La envidia de la soledad,

La soledad de lo cercano,

Aletargado por la necesidad

De tener todo en mis manos.

La avaricia que condena,

Los soles quieren sus lunas,

Pero solo existe una tierra

¿de quién será la fortuna?

Soberbia que llama a soberbia,

No respetar a los demás,

No respetar ni siquiera

Las ganas de libertad.

La ira que llena los pulmones,

La sangre que se altera,

Perderse en tantos nombres

Que al final te desesperan.

Mis pecados capitales,

Mis continuos errores,

Mis ganas de compensarles

Y olvidar tantos golpes.

Pecado sobre pecado,

Hombre solo hombre,

Confiar solo en mis manos

Y querer olvidar mi nombre.
Hay una alternancia que impide que abandonemos esa condición de pecadores. Saludos cordiales, jsgcg.
 

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