La evelina
Poeta recién llegado
Existe acaso cosa más intimidante
que una mirada sumamente penetrante.
Cuando dos ojos del tamaño de un lucero
te ven como si fueras tú su gran señuelo.
Una mirada que te desviste de pies a cabeza
y te hace sentir cien por ciento dispuesta.
Soy de las amantes que rara vez mira a los ojos
de las bandidas que solo mueven los hombros
de las perdidas que esquivan los ojos.
Pero que haces cuando sucede lo irrevocable
eso que de vez en cuando te deja vulnerable,
cierto o no que te desquebrajas, cierto o no
que te limitas a pensar en esas pocas migajas.
Esas cosas pasan, a veces con una mirada
te sientes acosada, pero muchas de estas veces
es la sensación que nos hace falta.
::
::Me resulta fácil poco difícil recoger y guardar
::Me resulta fácil poco difícil recoger y guardareternamente cualquier mirada
sea de donde sea de la edad que sea.
Mis ojos saben la verdad oculta en el alma
de quienes se atreven a pedirle calma,
puedo palpar la sinceridad a metros de distancia
conozco la verdad, esa que me llena de ansia.
No hace falta decir, pedir un abrazo un te quiero
una mirada fija revela con quien es que sueño,
quizá esquive tus ojos pero es esa la señal acertada
para saber que es a tu alma la que en mi tengo marcada.