JOSE BOADO CORDOVA
Poeta recién llegado
Mil caricias,
un beso;
tú y yo nos vimos ante esta estrella
constelación mágica para esta noche,
dilatación de amor sin reproche
tu mirada,
un cielo;
yo, anonadado por tu ternura,
tu, preguntas si te quiero.
Mil caricias,
un beso;
loco por tu compañía
extraviado cuando no te siento,
tu sonrisa,
otro aliento;
tu terquedad de niña traviesa
nada más para este poeta.
Mil caricias que no infringen tiempo
un beso que se pierde en el espacio,
tú y todos tus recursos para amarte
yo... no quiero olvidarte.
Mil caricias,
otro beso, el ultimo en su género,
el ultimo de esta noche,
no se tu,
pero yo; más te quiero.
Mil humanos,
tu cuerpo entre estas rosas
espinas que rugan dolor en mis manos,
una mirada, mil cosas
nada mal para este juego;
mil caricias, y tú mi deseo.
un beso;
tú y yo nos vimos ante esta estrella
constelación mágica para esta noche,
dilatación de amor sin reproche
tu mirada,
un cielo;
yo, anonadado por tu ternura,
tu, preguntas si te quiero.
Mil caricias,
un beso;
loco por tu compañía
extraviado cuando no te siento,
tu sonrisa,
otro aliento;
tu terquedad de niña traviesa
nada más para este poeta.
Mil caricias que no infringen tiempo
un beso que se pierde en el espacio,
tú y todos tus recursos para amarte
yo... no quiero olvidarte.
Mil caricias,
otro beso, el ultimo en su género,
el ultimo de esta noche,
no se tu,
pero yo; más te quiero.
Mil humanos,
tu cuerpo entre estas rosas
espinas que rugan dolor en mis manos,
una mirada, mil cosas
nada mal para este juego;
mil caricias, y tú mi deseo.